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04 de diciembre

Imagen Zacatecas edición del 04 de diciembre de 2021

Agarrados de “puerquito”

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José Luis Medina Lizalde
José Luis Medina Lizalde.

Frente a la delincuencia que cayó como “efecto cucaracha” los gobernantes zacatecanos han sido incapaces de ejercer el liderazgo que les corresponde.
Todo dejan en manos de los designados para la tarea y estos hay se las arreglan como pueden.
Uno de los saldos de sus omisiones es la facilidad con la que los gobernantes de entidades vecinas usan a Zacatecas para disimular sus propias carencias cuando si a esas vamos, la situación es exactamente al revés, el movimiento delictivo de Río Grande, Nieves, Juan Aldama y Miguel Auza, así como el de Jiménez del Téul, Chalchihuites, Sombrerete y Saín Alto, es direccionado desde Durango, como desde Jalisco nos llega la pesadilla que se sufren en Apulco, Nochistlán y ambos cañones. El jefe máximo de los “talibanes” que se ensañan en el sureste tiene mando potosino y Aguascalientes es el lugar preferido para entregar negociación de rescates en sonados casos. Al principio de todos, fueron los tamaulipecos los que se aposentaron en la región a sangre y fuego.
La imagen del gobierno de Zacatecas fue devastada por el video ampliamente difundido de la tranquila fuga de 53 reos de “Cieneguitas”, con Amalia García en la primera magistratura. A Miguel Alonso el caso de los cazadores de Guanajuato desaparecidos en la sierra de Morones junto le significó una campaña nacional que acentuó la incapacidad local para sacar un perro de una milpa, semejante colapso de imagen se produjo con Alejandro Tello con el asesinato de 17 reos, fugas mediante túneles y el insólito “error” de mantener de internada en una cárcel exclusivamente de varones a una reclusa.
La inercia se ha mantenido en lo poco que va del gobierno de Monreal, la facilidad con la que se puede matar en sitios céntricos de la zona metropolitana y Fresnillo sin que pase nada, ha propiciado que las ejecuciones sean encomendadas a jóvenes aprendices que pueden foguearse en la materia sin correr riesgo de que se les detenga (el reciente asesinato de la pareja en la Plaza Bicentenario es solo un caso de muchos).
Si los gobernantes zacatecanos aceptan sumisos que sus homólogos de las entidades vecinas los tomen de “puerquito” es porque procuran saber lo menos posible del tema, periodistas de grandes medios nacionales se topan con pared cada vez que un hecho delictivo atrae su atención y el gobernador los remite al responsable de la seguridad pública, seguramente sus consultores de imagen les aconseja que en ese tema naden de muertito, por eso, no son capaces de revirar cuando reciben rudos señalamientos desde Jalisco, San Luis o Durango, cuyos mandatarios se lavan la cara a nivel nacional a nuestras costillas.

Confusiones letales
Nuestros gobernadores y presidentes municipales no distinguen entre su responsabilidad política y las responsabilidades operativas de los puestos al frente de las dependencias encargadas de la seguridad pública, no toman nota de lo que el destino legal de García Luna destruyó toda aspiración futura de Felipe Calderón que a lo mejor dice la verdad cuando dice que no se enteró ¿Acaso no era su deber enterarse?
La clase gobernante local confunde lo prudente con lo pusilánime, el resultado es la captura de los cuerpos policiacos locales por las bandas criminales, circunstancia que explica la eliminación selectiva de agentes, cuando caen acribillados en sus horas libres y dónde solo los que los conocen los identifican como policías, caso distinto sería que murieran en operativos, a unos se les mata porque se niegan a “apalabrarse” con la delincuencia, otros porque si aceptaron pero con la banda rival, y algunos caen cuando el que los apalabró, cambio de bando junto con la lista de los que están al servicio de sus ahora enemigos, Los gobernantes tienen la obligación de estar enterados e impedir que operen adentro los “García lunitas”
Zacatecas necesita establecer relaciones de estrecha colaboración con las entidades vecinas para enfrentar coordinadamente a los cárteles que por su conducto se mueven en nuestro territorio (No hay cártel local, ni siquiera líderes locales con arraigo del nivel de Ramiro Mireles, Manuel Bracamontes y Toño Pérez, de la época anterior a la guerra de Calderón).
Urge brindar clima de tranquilidad social para las inversiones y para mantener incrementar el volumen de visitantes a sabiendas de que nuestro turismo principal es carretero, la dificultad para convenir esfuerzos es que la imagen de efectividad de nuestras autoridades locales está por los suelos.

Discurso de evasión
El recién llegado director de seguridad pública del municipio de Zacatecas habla de aproximarse a la sociedad zacatecana, si en verdad lo quiere, que aproxime a sus policías a los sitios de imprescindible vigilancia, eso sí nos aproxima a la autoridad
La confianza social se gana con hechos. Nos vemos el jueves en El Recreo.

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