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Reflexiones
Nuestros hijos ¿príncipes o artistas?
Isabel Orendain 17-11-2016 21:55 hrs

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Liga Corta




Como papás hay que darnos cuenta del daño que estamos haciéndole a nuestros hijos al querer hacerlos como príncipes o artistas de cine.

Casualmente en estos días me he enterado de tres casos que me han impresionado de cómo nos afecta y nos importa el físico de nuestros hijos, de cómo nos importa criarlos como príncipes o artistas sin visualizar el daño que les estamos haciendo y qué les va a afectar tanto en su futuro que después ya cuando deciden tener una relación formal o casarse ya no aguantan nada y no son capaces de ceder, acabando tristemente la relación.

El primero es el caso de una chava, que como fue llenita desde chiquita, la mamá vivía poniéndola a dieta y ya delgada a sus 20 años se dedicó a vivir para su cuerpo pasando horas en el gimnasio, llegó la hora de casarse con un muy buen hombre y por el trauma qué le causaron  sus papás de perder su figura y volver a ser llenita nunca quiso tener hijos y se acabaron divorciando. 

El segundo es el caso de una señora que tenía una hija muy bonita y quería que fuera al concurso de belleza Miss México y no pasó el concurso en su estado natal por no tener la suficiente estatura, los papás que querían que pasara la prueba al siguiente año, un año entero la pusieron a hacer ejercicios especiales para que creciera y claro que nunca creció, acabando todos en tal frustración que todavía no lo superan. 

El otro caso es de una muchacha que se va casar que quiere lo mejor para su boda, el mejor lugar de su ciudad, el mejor grupo de música, el mejor vestido, y la mamá se queja de que su esposo siempre la ha tratado como princesa, toda la vida se la pasó haciendo muchos sacrificios por ella, la mandaba a los mejores escuelas, a la universidad la mandó fuera de su ciudad y allí le rentaba el departamento que escogía la hija que era el más caro, la mandó al extranjero de intercambio, también sin ningún freno y ahora que se casa el papá está renegando de que qué carísimo todo sin darse cuenta que él a eso la acostumbró. 

Hay que reflexionar y ver que los muchachos de hoy están así por nuestra culpa, por quererles dar todo sin que lo merezcan, por querer que sean hermosos como artistas de cine, por tratarlos como príncipes y princesas.

Dentro de la definición un príncipe, aparte de ser el heredero del trono, es el título de honor que le da el rey a una persona por su mérito o valor.

Hay que quitarnos la venda y con humildad ver que quiénes somos nosotros para sentirnos ese tipo de personas o para criar un hijo así, qué mérito nos hemos ganado o se han ganado ellos  para tratarnos como de la realeza o como artista de Hollywood.

De verdad hay que analizar y ver  porqué los queremos tan hermosos, porqué les tenemos que dar todo, porqué tienen que tener cosas mejores muchas veces que sus mamás o papás, cuántas veces vemos a las hijas con unas bolsas carísimas y zapatos carísimos mejores que los de sus mamás, no se lo merecen se lo tienen que ganar estamos criando monstruos.

Una vez leí esta frase que dice que tus hijos sientan un poco de frío y un poco de hambre, esto es que hay que saberlos educar así sin darles todo para que sean fuertes y soporten las adversidades que siempre vienen dentro del matrimonio, dentro de la familia y dentro del trabajo.