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Cartas desde el exilio
Liderazgo educativo
Miguel G. Ochoa Santos 25-09-2016 18:27 hrs

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Liga Corta




No puedo escribir sobre Gema Mercado Sánchez sin abandonar por completo el mar de la subjetividad que toda relación amistosa procrea. En todo caso, habría que hacer un esfuerzo para evitar que la emoción contagie la escritura, contaminado indebidamente las ideas que se desean destacar.

Antes de construir una amistad con Gema, las cualidades de ella para desarrollar y llevar a cabo un proyecto educativo, distinto de las ocurrencias políticas del momento, ya las había apreciado cuando encabezó su campaña para llegar a la rectoría de la UAZ en el año 2004.

Creo sinceramente que si hubiese ganado aquella contienda, las cosas en la institución no se hubieran deteriorado tan gravemente. Por el contrario, el despegue académico y cultural habría despuntado durante su probable gestión, como ha ocurrido en los hechos con las actividades de investigación científica y tecnológica en los años que le ha tocado encabezar la marcha ascendente del Consejo Zacatecano de Ciencia, Tecnología e Innovación (COZCyT).

No sólo el presupuesto destinado a este campo ha crecido, los esfuerzos de los investigadores y empresarios han sido articulados orgánicamente para crear un núcleo permanente de desarrollo. La dispersión de intereses, proyectos y propósitos ha cedido para dar paso a un arreglo institucional organizado y productivo.

La construcción del Parque Científico y Tecnológico es un paso relevante en este sentido para el estado de Zacatecas. Sobre todo porque hay una perspectiva profunda en el diseño de esta obra. Es más que un espacio de trabajo creativo donde investigadores y emprendedores diseñarán procesos y productos de alta tecnología. Está pensado como un territorio cultural de la ciudadanía, en el que los habitantes convivirán y descubrirán juntos los beneficios de una tecnociencia orientada por valores humanistas, al tiempo que disfrutarán del entorno ecológico y la pluralidad artística. De hecho, habría que considerarlo como una verdadera Ciudad del Conocimiento.

Así que no tengo duda alguna de que la Secretaría de Educación está en manos de una mente lúcida e inagotable trabajadora.