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Cosas de Jerez
La libertad de expresión y respuestas oportunas
Javier Torres Valdez 04-04-2016 20:04 hrs

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Liga Corta




 Una de las reglas no escritas del periodismo en Zacatecas, hace 70 años, era: No criticar a la iglesia, no criticar al ejército y no criticar al presidente de la nación.

Y como todo cambia en esta vida, en estas fechas, todo se vale.

Todavía en los tiempos de Luis Echeverría, hacer críticas sobre lo sucedido en Tlatelolco en el 68, era
motivo de encarcelamiento y acusaciones del delito creado por el gobierno y llamado pomposamente “disolución social”.

En los tiempos actuales, criticar al gobierno y a la iglesia y hasta el mismo presidente de la República son tolerados, en defensa de la “sacrosanta” libertad de expresión.

Los problemas sucedidos en el ámbito del Gobierno Federal eran calificados como asuntos de seguridad nacional y pocos periodistas, solo los más audaces o los residentes en el extranjero, violaban esas reglas.

Poco a poco, en marcha lenta pero nunca suspendida, todo fue cambiando.

Hoy se puede hacer crítica social al PRI, al PAN, a sus peones del ajedrez político, a la iglesia, al ejército y hasta el titular del ejecutivo federal y nada pasa, la censura periodística es una cuota que todos los gobernantes del mundo tienen que pagar, puntual y religiosamente.

Pero aquí no acaba todo, también los políticos, el ejército y la iglesia responden o critican sobre asuntos diferentes, aunque lo más increíble, es que los comentarios adversos surgen con más fuerza, dentro de las organizaciones civiles, castrenses o eclesiásticas.

Las palabras del Papa Francisco resuenan en un interminable eco de muchas conciencias, ligadas a los más intocados personajes del clero.

En uno de los diarios que circulan en nuestra ciudad capital, se menciona, que el cardenal Norberto Rivera Carrera, enviará al Pontífice su renuncia.

Y con toda proporción guardada, volvemos a nuestro Jerez en donde el Clero del municipio ha criticado el gasto grande que se hace en los espectáculos, por parte de un administración perteneciente a un instituto político en donde como requisito principal, para pertenecer a sus cúpulas era aceptar los dogmas de la fe cristiana, pues para ser un buen político, servidor del pueblo, era necesario ser un buen católico, apostólico y romano.

El curato de Jerez pidió al presidente de los jerezanos limitar los festejos de la Feria de Primavera en los días de la Semana Santa, pero según se comenta, la respuesta fue que no podía haber reversa, puesto que los gastos estaban hechos. Luego, los curas declararon a los medios que estaban preocupados por el gasto en los espectáculos, cuando las calles y carreteras estaban destrozadas.

El asunto se amplifica porque nunca en la historia del municipio, ningún presidente priísta por muy descreído que fuera había desatendido las sugerencias de las autoridades eclesiásticas y al contrario de lo que pueda suponerse, siempre hubo un buen entendimiento.

La libertad de expresión surge como herencia de la revolución mexicana y se consolida sin límites geográficos ni políticos y con excepción de algunos países del medio oriente y África.

Sin esa libertad, el émulo de Hitler, Donald Trump, famoso por sus escándalos verbales, no sería nada, pero sus amenazas de guerra a tiros y troyanos remueven los rescoldos del nazismo en el corazón del país que derrotó a los alemanes.

Los países del mundo llaman a éste exaltado político republicano, “El mayor peligro del mundo”. 
Pretende a su vez declarar la guerra a México, si no paga el muro que quiere construir para frenar a los migrantes mexicanos.

 Y todavía hay quien se pregunta, porque en algunos países odian a los Estados Unidos.