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Perspectivas
La economía sufre porque la ley no se cumple
Luis Enrique Mercado 24-04-2016 21:12 hrs

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El obstáculo más importante para que la economía crezca a una tasa de cuando menos 5% anual es un Estado de Derecho violentado por el gobierno y por los ciudadanos.

Y en ausencia de cumplimiento de la ley y de la capacidad para hacerla cumplir, el raquitismo se apodera de una economía que como la mexicana tiene más de medio siglo creciendo a tasas promedio anual del 2 por ciento.

En México los ciudadanos no tienen interés en cumplir la ley porque saben que no pasa nada si la violan y el gobierno no tiene interés en hacerla cumplir porque es el primero que la viola.

Es muy conocido el hecho de que cuando un mexicano cruza la frontera empieza a respetar las leyes; y no es porque se haya vuelto buen ciudadano sino porque sabe que allá si se castiga a quien las viola.

Una gran parte de los ciudadanos del mundo, de todas las latitudes, respetan las leyes. Y no es porque sean más cultos o mejores personas que los mexicanos, sino porque saben que a quien viola la ley se le castiga.

En México hemos hecho de la impunidad una cultura:

Las leyes de tránsito son inexistentes porque no se aplican; los encargados de ello son tan limitados que no pueden o tan corruptos que cobran por hacer de la vista gorda a quien no cumple la norma.

Los Moreira saquearon Coahuila, los Medina colapsaron Nuevo León, las García hundieron a Zacatecas y hoy, en tiempo presente, varios gobernadores tienen a sus estados al borde del abismo y no pasada nada.

El Caso Ayotzinapa es un buen ejemplo de que todo mundo viola la ley: desde los estudiantes de la normal, hasta la policía municipal de Iguala, la Policía Federal, el Ejército, quien era gobernador en turno. Y así es imposible que algún día se aclare qué paso y que la sociedad acepte el veredicto.

Dentro de la gravedad que esto reviste está el hecho de que el primero en promover el incumplimiento a la ley es el propio poder Legislativo.

Apenas, hace unos días el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación le regresó la candidatura a David Monreal, porque “a pesar de que sí se violó la norma, el castigo es excesivo” o porque “por encima
de la norma está su derecho constitucional a ser votado”.

Es decir, por encima del respeto a la leyes está la libertad de cada persona al libre tránsito, a la libre manifestación de las ideas, a ser votado en una elección.

Es decir, con esa sentencia, el máximo tribunal electoral del país destruyó todo el Código Federal de Procedimientos Electorales porque por encima de esas normas están lo derechos de los ciudadanos a hacer lo que les dé la gana.

Esa ha sido la tragedia de la economía mexicana durante muchas décadas: atorada por un Estado de Derecho atropellado por todos, gobernantes y gobernados, en un clima donde violar la ley prácticamente no tiene consecuencias.

Alguien decía que en México todos los días se violan todas las leyes sin que pase nada y que ya estamos viendo como violar la ley de la gravedad sin que haya consecuencias. Y parece que es cierto.

Hasta el lunes con nuevas… PERSPECTIVAS.