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José Refugio, 50 años dedicado a revivir el calzado
Daniel Torres 09-01-2017 22:55 hrs

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Miguel Correa / El oficio le fue heredado por su padre.
Miguel Correa / Como todo amante de su trabajo guarda sus secretos.
Miguel Correa / EL ZACATECANO recuerda que inició cobrando tan solo 15 centavos por su servicio.
Miguel Correa / En zacatecas es tradición celebrar el Día del Lustrador de calzado cada 10 de enero.
Miguel Correa / En el Jardín Independencia trabaja junto a su hijo Alejandro Gutiérrez.
El Portal de Rosales y el Jardín Independencia han sido los lugares donde José Refugio Gutiérrez González se ha desempeñado como lustrador de calzado durante 50 años. 

La brocha, cepillo, tinta y grasa, son los materiales con los que se encarga de dejar relucientes los zapatos de sus clientes, que desde las primeras horas del día acuden para recibir el tradicional servicio.

El oficio se lo enseñó su padre, José Refugio Gutiérrez, quien fue uno de los fundadores de la Unión Sindical de Aseadores de Calzado de Calera y Zacatecas; el lustrador recuerda que desde que cursaba la secundaría ya dominaba el arte de dejar impecable un zapato. 

De la misma forma, el trabajador heredó cada técnica a sus cinco hijos, pero Alejandro Gutiérrez Ortiz es el único que comparte el lugar de trabajo junto a su papá desde hace 11 años.

Actualmente trabajan en una bolería que se les otorgó en la anterior administración, misma que les permite atender a dos personas, además tiene el espacio suficiente para guardar todo el material de trabajo.
Hoy el costo por el que José Refugio lustra un par de zapatos es de 15 pesos, y con nostalgia recuerda que la primera cantidad que cobró fueron 15 centavos.

También sacó a relucir que hubo una época donde dicha labor se volvió muy popular, de tal forma que el jardín donde trabajan estaba rodeado de personas que se dedicaban a eso, situación que convirtió a dichos días en unos de los más difíciles de los que aún tiene memoria.

Para él, los cepillos de cerdas de caballo son el artículo primordial para una buena lustrada, además de materiales de excelente calidad.

En cuanto a la técnica, prefirió reservarse los detalles, pues argumentó que sería como si un chef revelará sus secretos, solo comentó que no usa franela ya que raya el zapato.