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Memoria viva
¿Fueron gigantes los primeros pobladores de Zacatecas?
Manuel González Ramírez 08-11-2016 22:37 hrs

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Liga Corta




Cortesía /
El 8 de septiembre de 1970 fue develado el mural del Palacio de Gobierno de Zacatecas por el ingeniero Pedro Ruiz González, gobernador del estado.

Su autor, el maestro Antonio Pintor Rodríguez, reconocido con el mote de cronista gráfico de Zacatecas, comienza su “discurso gráfico” con algo que capta nuestra atención, sugiere que los más antiguos habitantes del actual territorio zacatecano… eran gigantes.

Desde luego que nuestro artista no actuó solo en esta aventura de recrear la historia del estado de Zacatecas en el cubo de la escalinata principal del Palacio de Gobierno.

Tuvo un aliado y asesor. Nos referimos al profesor Roberto Ramos Dávila, quien más tarde habría de convertirse en el cronista del estado de Zacatecas y su capital.

Por esta razón, el maestro Ramos supo interpretar y describir el contenido de este emblemático mural que ya ha sido difundido a través de diversas ediciones (todas agotadas hasta el momento).

La descripción del mural la divide en tres partes: Sección lateral izquierda, central y derecha (cada una corresponde a cada uno de los tres muros que fueron utilizados).

A la primera de ellas, la subdivide en tres: Prehistoria, la Conquista y la Colonización. De tal suerte que si equiparamos a esta “historia gráfica”, con la “historia de la salvación”, es decir, con la Biblia, resultaría que el capítulo de Prehistoria vendría siendo el Génesis de la historia de Zacatecas.

El libro del Génesis en el versículo 4 del capítulo sexto consigna que “es de notar que en aquel tiempo había gigantes sobre la tierra: porque después que los hijos de Dios se juntaron con las hijas de los hombres, y ellas concibieron, salieron a la luz estos valientes del tiempo antiguo jayanes de nombradía”. 

Este pasaje, en parte, nos conecta de manera obligada con esas teogonías del mundo antiguo, entre ellas, las griegas de donde se desprenden algunos conceptos que germinaron en textos bíblicos.

Esos mitos de gigantes que aparecen en la Biblia pudieron haber servido de referencia, “sustento” o “inspiración” para cronistas o historiadores novohispanos, entre ellos, Matías de la Mota Padilla, autor de
Historia de la Conquista del Reino de la Nueva Galicia, que en el capítulo 32, menciona a esa “gente de grande estatura, que llamaron gigantes”.

Por su parte, Lorenzo Boturini Benaduci en su obra titulada Idea de una nueva historia general de la américa septentrional, le dedica todo un capítulo al tema de los gigantes. 

Asegura que “no sólo antes del Universal Diluvio cuenta la Sagrada Biblia, que hubo gigantes de crecidísimos cuerpos, imponderables fuerzas, y de perversas costumbres, como nacidos con motivos de sola concupiscencia carnal de nupcias vedadas entre los hijos de Dios, que fueron los descendientes de
Seth, influidos en el culto del verdadero Dios, y las hijas de los hombres, curiosas y disolutas, de la maldita raza de Caín”.

Sino que también esa estirpe se esparció por el mundo, tras la confusión de las lenguas.
Boturini también expresa que los gigantes de “la segunda  prosapia  fueron fundadores de la nación griega (…), y aquí se va juntando por medio de la griega la perpetuidad de la Historia profana con la Sagrada, por lo cual se cree que los poetas con la fábula de los gigantes, que pretendieron mover guerra al Cielo, Ovid. Metamorph. Lib. 1. fab. 6”.

Y de la prosapia de Cham se dirigieron por Fenicia, Egipto y África, “y algunos de ellos por la América, y fueron los primeros habitadores del riñón de la Nueva España, porque debieron venir todo derecho, sin hacer larga morada en lugar alguno de sus peregrinaciones.

Tienen de ellos insignes memorias los Indios, y dicen que se llamaban Quinamétin, Hueytlácame, esto es, hombres grandes y deformes”.

Por su parte, el maestro Ramos Dávila en su obra Mural del palacio de gobierno, nos dice que en esta “historia gráfica de Zacatecas”, los primeros en aparecer plasmados son “los indígenas desnudos y de un tamaño mayor que los demás, sostienen el plano del Cerro de los Edificios donde se localizan las ruinas de La Quemada; representan a los Quinametzin, legendaria raza de gigantes a quienes el autor del mural considera como los constructores de los edificios, hoy en ruinas, de La Quemada, Chalchihuites y El Teúl”.

Y a propósito de ello, el primero de noviembre de 2012, se revivió este mito en la Plazuela Miguel Auza de la ciudad de Zacatecas.

Considerando que el pan de muerto que se hace desde hace muchas décadas en algunos municipios (Pinos, Genaro Codina, Cuauhtémoc y el de la capital) tiene forma de “muertitos” (antropomorfos) y que en nuestra mitología zacatecana se habla de que los primeros habitantes de estas tierras fueron gigantes; ese día se montó, partió y compartió un monumental pan de muerto que tenía la forma de un esqueleto humano de 7.80 metros de longitud que fue degustado por decenas de “antropófagos” que se dieron cita para tal efecto… esto, dentro del Festival de Día de Muertos, Zacatecas 2012.

Este pan sin precedentes en la historia de Zacatecas y de México fue realizado por iniciativa del Instituto Zacatecano de Cultura por alumnos de Gastronomía de la Universidad de la Vera Cruz, Campus Zacatecas.

*Cronista de Zacatecas