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Frenemos la corrupción 
Claudia Anaya 12-12-2016 17:01 hrs

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Liga Corta




Este año, hemos avanzado en el tema de transparencia y combate a la corrupción, hace poco aprobamos el sistema  nacional anti corrupción  y destinamos en el presupuesto ?más de 5 mil millones de pesos a su implementación.

Este sistema, tendrá  un Comité de Participación Ciudadana; integrado por cinco ciudadanos electos por la sociedad civil.?Será presidido por un ciudadano.? Hará públicas las declaraciones de los servidores públicos, en los términos que indique el Comité de Participación Ciudadana.

Sin duda, combatir la corrupción significa defender la democracia, pues implica reforzar sus valores más importantes. Esta máxima aplica tanto en el sector público como en el privado pues, como dijera el escritor Alejandro Jodorowsky, “los negocios sin ética no son útiles”.

De acuerdo con el Índice de Percepción de Corrupción 2015, de Transparencia Internacional, la corrupción le cuesta a México 347 mil millones de pesos al año; es decir, el 9% del PIB nacional. Y como lo advierte el Foro Económico Mundial, la corrupción es el principal factor que le impide a nuestro país hacer negocios.

En ese sentido, es fundamental que el sector privado participe, junto con los tres órdenes de gobierno, en la lucha para acabar con la corrupción, pues no es secreto  que, por cada funcionario corrupto, hay también empresarios involucrados para hacer transacciones ilícitas.

Lamentablemente, como ya he mencionado,  la corrupción no es un problema exclusivo del ámbito público, lo es también del privado y, en muchas ocasiones, van de la mano; es un camino de dos vías en el que se requiere tanto de la persona que ofrece como de la que acepta.

Escribió William Shakespeare que “ningún legado es tan rico como la honestidad”. Es muy importante que no dejemos de señalar lo que esta mal y dónde se cometen presuntos actos de corrupción. Pero más importante es darle continuidad a lo que se va logrando, concretar una nueva una ley o reformarla es difícil, implementarla lo es aún más. Hay que dar seguimiento a los instrumentos que tenemos para frenar la corrupción, esta tarea requiere de constancia y perseverancia...continuemos.