×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Análisis
De éxitos y envidias
Juan Carlos Ramos León 24-07-2016 20:07 hrs

Compartir

×


Compartir



Liga Corta




Leí un pensamiento interesante: “el envidioso no quiere lo que tú tienes, lo que quiere es que tú no lo tengas”.
Gran parte de nuestro modus vivendi está basado en un pensamiento similar. Hay quien dice: “envidia de la buena” y antes esto me parecía una contradicción, pero resulta que sí existe. La practican personas maduras, bien formadas, bien intencionadas, competitivas y perfectamente seguras de sí mismas.
Envidia de la buena es “me alegro de que tengas algo que yo no tengo pero que reconozco que es bueno y que tú te lo mereces; tal vez yo podría tenerlo, y de hecho me gustaría tenerlo, pero no estoy seguro de tener tus capacidades o tu suerte, sin embargo puedo vivir y seguir siendo perfectamente feliz si no lo tengo y disfrutarlo contigo como si fuera mío.”
Envidia de la buena también podría ser “es tan bueno eso que tú tienes y que yo no tengo que desde hoy me propongo luchar con todas mis fuerzas por obtenerlo a través de medios lícitos y para ello reconozco que hay que hacer grandes sacrificios y dejar de lado otras cosas para obtenerlo porque vale la pena”.
En suma, cuando alcanzas un logro existen los que sinceramente te admiran por ello y te lo reconocen además y los que no más se ponen a buscar un pretexto para pretender restarte mérito e incuso difamarte.
Dicen, también, que “el chiste no es ganar, sino hacer perder al otro” y es por ello que a veces nuestra forma de competir está mal enfocada. No va en línea con tener claras tus metas, fijar la vista en ellas y esforzarte por llegar lo más rápido posible, echando un vistazo de vez en cuando al de al lado para estar seguro de que no se te adelante, sino que, por el contrario, pareciera que se trata de plantarte frente a un juego de esos que hay en las ferias, apuntar con un arma a las figuras que se empiezan a separar del grupo para dispararles y ver cómo caen.
El éxito es derecho y hasta obligación de todos. El fracaso, mérito de quienes lo eligen.