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Una mirada al mundo
?Alimentos jalpenses
Ricardo González 08-06-2016 21:49 hrs

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Liga Corta




He recorrido Zacatecas varias veces, unas, por el partido, y otras, por la labor docente, y he descubierto que en pocos kilómetros hay una amplia gama de diferencias.

En el sur, en mi tierra, Jalpa, hay muchos frutos de temporal: el huache, la guamara o huamara,la temachaca, las pitayas y los mezquites –aunque esos se dan en casi todo el estado-.

El huache es una semilla verde que viene en una vaina y se come principalmente en taco, con sal, limón y chile.

La guamara es un fruto que también se da en vaina. Es blanco y con una semilla negra, y dulce. El árbol que la provee se llama guamúchil.

La temachaca es una sopa preparada con las pequeñas ramas verdes del árbol temachaco. Se hierve agua con un poco de consomé, cebolla picada, jitomate y chile; después de hervir se apaga y se pone la temachaca.

Las pitayas son parecidas a las tunas, con una semilla más pequeña y con una textura más blanda.

Además, cuando están maduras se abren dejando ver sus diferentes colores.

Los deliciosos manjares que le estoy esbozando, querido lector, tienen un pequeño defecto: hacen que nuestro sistema digestivo produzca más gas del normal. Pero, salvo ese detalle, comerlos es toda una delicia.

Imaginemos estar ingiriendo unas frescas pitayas bajo de un frondoso mezquite, sentado en una gran piedra, usando unos huaraches de suela de llanta. O para curar una cruda con un rico caldo de temachaca, con ese rico sabor picante.

El clima cálido de la región ha hecho que las aguas frescas y los helados sean un elemento primordial casi todo el año.

Una rica agua fresca de pingüica de la sierra o mejor dicho una agua de manzanilla de esas que abundan en la Sierra de Morones, aunque también podemos beber un agua de cacahuate.

Hasta ahora he omitido otros alimentos como todos los elaborados a base de la guayaba o los ricos tacos de cabeza que son el principal atractivo de la Calle del Hambre, conocido así por tener casi diez taquerías en la misma cuadra.

Cuando ingresé a laborar a la Universidad lo hice en el campus de Nochistlán. Ahí conocí muchas tradiciones que en mi natal Jalpa eran completamente desconocidas, pese a estar a una hora de distancia.

Algo que conocí cuando me mudé a la ciudad de Zacatecas para estudiar mi carrera son las reliquias, algo nunca observado en Jalpa.

Veamos siempre nuestro entorno como si fuésemos turistas, recorramos las calles tan cotidianas y asombrémonos por cosas que nos parecen comunes, tal vez en ser comunes y cotidianos radica su lado
extraordinario.

Cuando vayan a Caxcán disfrute un rato Jalpa.