×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Historias humanas
Micaela comparte el arte tradicional del bordado y deshilado
Ángel Martínez
~
16 de Mayo del 2018 10:39 hrs
×


Compartir



Liga Corta




Ángel Martínez / Micaela da clases en el Ideaf.
Ángel Martínez / Disfruta compartir lo que sabe.

FRESNILLO.- Con el objetivo de rescatar las tradiciones, Micaela Jara Martínez combina sus labores en el hogar con la enseñanza del bordado y deshilado, actividades que aprendió desde niña en su hogar.

Originaria de la localidad Carrizalillo de Ábrego, ubicada a una hora aproximadamente de la cabecera municipal, Micaela aprendió esta actividad desde niña junto con sus nueve hermanos, y ha podido participar en concursos estatales.

Llegó hace 38 años a la cabecera municipal, donde su familia creció y nunca olvidó lo que su abuela, tías y mamá le enseñaron.

“Fuimos nueve hermanas, terminábamos en ese entonces nuestros quehaceres y todas mis hermanas realizábamos algo, unas bordando, otras tejiendo y otras deshilando, que nunca olvidamos”.

Desde hace tres años da clases en el Instituto para el Desarrollo Artesanal en Fresnillo (Ideaf), donde ha tenido 20 alumnos por grupo, en su mayoría mujeres, desde niñas hasta señoras.

La creatividad, paciencia y gusto por esta actividad, son indispensables y para la señora Jara Martínez es una terapia ocupacional que ayuda a desestresarse y reforzar o desarrollar nuevas habilidades.

Con diversos diseños y variedades de puntadas, Micaela ha creado desde almohadones, cojines, servilletas, carpetas para mesas de centro o comedores, así como para prendas de vestir.

Explicó que es necesario que continúen con los cursos en el Ideaf, debido a que actualmente las actividades cambian, las mujeres, que son las que principalmente participan de esta actividad, dejan de hacerlo, porque trabajan o estudian y con el paso de los años podría perderse esta tradición y conocimientos.

“Busco rescatar las tradiciones de las abuelas, donde se cose, borda y deshila a mano, uno lo aprende en casa, desde las abuelas, con la mamá, que en ocasiones las nuevas generaciones desconocen de todo eso”, agregó.

Ya con la aguja y el hilo en la mano, a punto de realizar otra puntada más en la servilleta que realiza, Micaela detalló que tuvo tres hijos hombres, quienes ya son profesionistas y a los que no les pudo enseñar de esta actividad que le apasiona y como tampoco ha tenido nietos aun, decidió brindar sus conocimientos en los cursos del Ideaf.

Micaela dijo que hay puntadas como el punto de cruz, el ojo de paloma, y hazlo si puedes y si no déjaselos a las mujeres, que requieren de cierta dificultad o movimientos de la aguja e hijo en la tela.

En algunas ocasiones, brindar los cursos brindar los cursos en el Ideaf, no ha sido sencillo, porque no se les paga a tiempo a los instructores o no se cuenta con el material y pese a las dificultades, Micaela afirmó que continuará con las clases para enseñar estas actividades tradicionales.