×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Andanzas
Volver
Ricardo González
~
18 de Enero del 2018 05:00 hrs
×


Compartir



Liga Corta




Volver con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien, sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada, que febril la mirada, errante en las sombras, te busca y te nombra, vivir con el alma aferrada, a un dulce recuerdo, que lloro otra vez. 

Esas melancólicas palabras que canté hace algunos ayeres, el inigualable Carlos Gardel sacuden mi interior cada diciembre, mes en el que los mexicanos que se fueron a los Estados Unidos regresan a su tierra, que ya no les pertenece pero al mismo tiempo sigue siendo tan de ellos como de cualquier otro.

La sorpresa, la alegría, la emoción, las ganas de comer y probar todos los sabores que recuerdan, son junto con el ver a sus seres queridos el principal incentivo para hacer el largo viaje hasta su tierra.

Subir al Santuario de la Virgen, agradecer por lo que les ha pasado en el año, ir con el Señor de Jalpa a dar muestra de fe, ver a los amigos y familiares que desde uno o varios años no se encontraban.

Pero hoy les quiero contar de otro regreso, del de un amigo a su ciudad de origen después de varios años de guerra. Este amigo del que les escribo vive en Kuwait desde que inició la guerra en su natal Siria, a través de sus redes sociales en internet pude apreciar los videos que fue compartiendo desde su llegada a la ciudad de Damasco.

La ciudad no parecía dañada, al ver esto le escribí al instante, preguntando por el estado en que se encontraba su entorno, contestándome que la ciudad estaba casi intacta, notablemente emocionado me describió algunas cosas y nos deseamos feliz año.

Este incidente me hizo pensar en cuanto nos hemos alejado de otros pueblos que sufren de casi los mismos males que nosotros, nos hemos acercado a Estados Unidos y eso está bien, pero nos hemos alejado de nuestros hermanos latinos, de otros pueblos que viven con características similares a nosotros.

La guerra en Siria se agravó desde la Casa Blanca y el Kremlin, dos hombres peleando sus diferentes visiones, marcando territorio, guerrillas alentadas en un principio para intereses propios, las cuales se les salieron de las manos, -al menos eso nos dicen-.

Hambre, pobreza, pocas fuentes de empleo, personas que usan para beneficio propio la fe, una riqueza en la tierra que solo hace ricos a unos pocos. No, no escribo sobre México.

He querido iniciar el año y esta nueva columna con un llamado a ser conscientes de lo que somos, de los hermanos de otras culturas y naciones con los cuales tenemos tanto en común. Recomendación: escuchen Volver.

opinión@imagenzac.com.mx