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Volterianismo y punto final
Pablo Torres Corpus
~
10 de Enero del 2018 15:04 hrs
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Liga Corta




En 2001 Alvin Toffler indicó que el mayor reto que enfrentaba la humanidad era combatir los fanatismos. Al paso de los años y después de muchos ataques de todo tipo y crispación social considero que ya no es el mayor reto sino la mayor preocupación.

Y es que al amparo del fanatismo se han construido muchos “liderazgos” que marcan la agenda en base al odio, y el coraje por los que no piensan igual, por lo distinto.

El fanatismo de Trump y las pasiones que las elecciones de este año despertarán, son hoy el mayor peligro para México.

Ante estos peligros recurrentes pocos textos son claros y refrescantes como “Voltaire contra los fanáticos” del gran Fernando Savater.

Publicado en 2015 este ensayo promueve el espíritu volteriano que interviene contra la irracionalidad, los abusos y los crímenes sustentados en el fanatismo o creencias irracionales.

Savater denuncia la extensión en todo el mundo de una idea maniquea de que hay dos bandos, uno de buenos, moralmente superiores que son representados por un “gran tomador de decisiones” cuya palabra se vuelve ley por el simple hecho de decirla; y otro de perversos, de villanos caricaturescos causantes de todos los males de un pueblo.

Por absurdo que pareciera este guion simplista, es el que está marcando las diferencia en elecciones. El simplismo se impone a la realidad.

El filósofo español se queja y preocupa por quienes para hacer realidad sus deseos, venden la idea de un pueblo bueno, virtuoso que se alza contra los políticos villanos, contra los poderosos malos y sin escrúpulos.

Y alerta sobre la idea irracional que propone revoluciones, insurrecciones y demolición, denuncia como irracionales e irresponsables a los redentores que buscan gestionar la indignación social a su favor.

El libro tiene el mérito de describir pero también de desenmascarar a quienes buscar coartadas de indignación colectiva para fines personales.

Pero, va más allá, alerta que lo importante no es indignarse, aplaudir, odiar, aborrecer; estos son sentimientos que poco tienen que ver con la razón.

Para el escritor ibérico, lo ideal sería indignarse, aplaudir, etcétera, lo realmente importante es entender y así decidir. Si no entendemos acabaremos decidiendo algo que nos hará arrepentirnos.

 

Punto Final

En 2018 el fanatismo será una dura amenaza, trabajemos en lo personal para que siga siendo sólo eso.