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¡Gracias René Drucker!
Claudia Edith Anaya Mota 18-09-2017 22:14 hrs

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Liga Corta




René Drucker, una de las mentes más prolíficas y brillantes del siglo 20, murió la noche del sábado 16 de septiembre a los 80 años de edad.
Nació el 15 de mayo de 1937 en la Ciudad de México y sus inicios en la ciencia, no la atribuye necesariamente a una vocación infantil, sino más bien, al de una casualidad. 
Se definía como un estudiante “bastante flojo” y por ello en sus años preparatorianos, abandonó la escuela. Un consejo de un amigo, que al igual que él había abandonado la escuela, pero a diferencia este ya tenía una familia, le relató que el dinero no le alcanzaba.  Derivada de esa charla, concluyó que la escuela era la respuesta para brindarse a sí mismo un futuro más prometedor. Así, se decidió cursar su Licenciatura en Psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Una vez egresado y comenzar a dar consulta, se dio cuenta que su vocación era la investigación. Así continuó estudios de Maestría en Ciencias en la Universidad del Norte de Ilinois, en los Estados Unidos y posteriormente obtuvo el grado de Doctor en Fisiología en la Escuela de Medicina en Saskatechewan, Canadá.
Como buen patriota, el doctor siempre tuvo en mente a nuestra patria, pues no obstante de especializarse en países extranjeros, regresó a nuestra mación y a su alma mater para impartir como docente e investigador los conocimientos que había adquirido. Se convirtió así, en un difusor del conocimiento científico y con el paso de los años, en profesor emérito de la máxima casa de estudios.
A René Drucker le debemos los innumerables avances en el campo de la neurofisiología, pero quiero destacar su aportación al conocimiento de la enfermedad de Parkinson, porque gracias a este extraordinario mexicano,  se pudo comprobar que el reloj biológico puede quitarse o modificarse gracias a un transplante cerebral que el propio doctor Drucker inventó.
Gracias a él, se abrieron nuevas puertas para explorar nuevas opciones para mejorar considerablemente la calidad de vida de las personas que padecen esta enfermedad.