Empresario entregado a su trabajo y comprometido con la mejora de su estado, el zacatecano Pablo Reimers Morales falleció este miércoles 29 de enero. Zacatecano de corazón, vivió en esta entidad hasta el año de 1961, cuando partió a Nuevo León para estudiar en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y, … Leer más
Empresario entregado a su trabajo y comprometido con la mejora de su estado, el zacatecano Pablo Reimers Morales falleció este miércoles 29 de enero.
Zacatecano de corazón, vivió en esta entidad hasta el año de 1961, cuando partió a Nuevo León para estudiar en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y, tal vez con un poco de suerte, conocer a don Eugenio Garza Sada.
De ahí se graduó en 1970 como licenciado en Administración de Empresas, con la promesa de regresar a su estado natal para ser un empresario.
En la década de 1980, Reimers Morales fundó en Zacatecas Cerámica Santo Niño, mejor conocida como Cesantoni, negocio que comenzó haciendo pisos de cerámica, aunque incursionó en la elaboración de otros productos.
Hacia 1998 la compañía trabajó para automatizar los procesos, los cuales incluían reemplazar muchas de las comodidades existentes. Sin embargo, actualmente la mayoría del trabajo es realizado por robots. La planta ahora es una de las más importantes en el estado, gracias a la elaboración de sus productos y a la generación de empleos.
Pablo Reimers también se definió por la idea de que hacer dinero no es la finalidad de la vida, por lo que se acercó a su alma mater para organizar una colecta de recursos y poder fundar un campus del ITESM en Zacatecas.
Tiempo después, se convirtió en consejero de la nueva institución. En sus últimos años fue presidente del Consejo de Enseñanza e Investigación Superior en Zacatecas.
Con su partida, Pablo Reimers deja un vacío difícil de llenar entre los zacatecanos que llegaron a conocerlo. Que en paz descanse.
Imagen Zacatecas – Redacción