Nómadas digitales

Raúl Muñoz Del Cojo.
Raúl Muñoz Del Cojo.

Estoy seguro de que en algún mes del 2020 tuvo que quedarse en su casa debido a la pandemia del Covid donde gracias a esto, tuvimos que aprender a trabajar y comunicarnos durante un encierro que nadie tenía previsto.

Hace algunos días criticaron severamente a la jefa de gobierno de la CDMX por favorecer la llegada de más nómadas digitales a nuestra capital nacional, donde como se imaginará en las redes sociales pudimos ver todo tipo de consignas contra esta acción, ya que los habitantes de la ciudad consideran que jugadas de esta clase son inadecuadas y perjudiciales ya que las consecuencias de este tipo de acciones encarecerán la vida de los locales.

Los argumentos recurrentes de los cibernautas fueron que el establecimiento temporal o permanente de extranjeros aumentará rápidamente la plusvalía de las propiedades en algunas de las alcaldías, lo que traería como consecuencia una subida disparada del costo de la vivienda, renta o negocio.

Para la mayoría de los capitalinos es más importante contar con más vivienda digna y tener menos lugares con rentas irregulares, detalle que en la actualidad ha sido un dolor de cabeza no solo para la CDMX ya que las capitales mundiales padecen del mismo mal. Sin duda tanto para los capitalinos como para los hoteleros del país la solución no es el tener a más extranjeros pagando rentas temporales altas en los destinos turísticos de México.

Si ponemos números sobre la mesa y para que tenga una idea mas clara, vale la pena señalar que en colonias como La Condesa y La Roma en la alcaldía Cuahutemoc de la CDMX el costo de las rentas se ha disparado gracias a la presencia de los llamados “nómadas digitales” ya que si quiere rentar vivienda lo hará por montos que van desde los 9 mil hasta los 100 mil pesos.

La molestia palpable de los locales es la sensación de que los quieren sacar de su ciudad haciendo lo contrario a sus intereses ya que para ellos la burbuja inmobiliaria sigue creciendo y cada vez es más selectiva y complicada para los que la viven.

Independiente a la tendencia de este tema provocado por la alianza del gobierno de la ciudad  con Airbnb y así como para ponerle mas leña al fuego, se dio el caso de la muerte de tres Estadounidenses en una propiedad rentada por esta aplicación donde aun no ha sido aclarado si fue por intoxicación en un bar o por una fuga de gas en el departamento, lugar que como todos nunca ha sido inspeccionado por una autoridad local o federal.

Previo a la conclusión de este tema, considero importante definir claramente que es un nómada digital y las posibles ventajas de su existencia ya que argumenta mucha gente del sector que es parte del futuro del turismo mundial.

Estoy seguro de que en algún mes del 2020 tuvo que quedarse en su casa debido a la pandemia del Covid donde gracias a esto, tuvimos que aprender a trabajar y comunicarnos durante un encierro que nadie tenía previsto. Luego del golpe brutal que el Covid le brindó al mundo entero, las cosas cambiaron al grado de que el “home office” se volvió natural haciendo de esta tendencia algo global.

Actualmente millares de empresas (sin importar su tamaño), emprendedores y trabajadores notaron que no es necesario un lugar físico para trabajar ya que cualquier situación se puede resolver en un punto de encuentro mediante la tecnología. Aplicaciones como zoom, Webex y otras mas hoy son indispensables para no regresar a la oficina jamás.

Gracias a esta tendencia nacen los nómadas digitales, los cuales actualmente cuentan con todas las libertades para establecerse en cualquier lugar del mundo, desarrollan su trabajo y al final del día hacen turismo en el lugar donde se encuentren. Claro está que todas estas novedades de trabajo borran de alguna manera el límite que nos marca la casa, la labor y el ocio por lo que valdría la pena preguntarnos si verdaderamente se complementan.

También es importante precisar que no todos los que hacen esta clase de trabajo son nómadas digitales ya que lo que cambió para ellos fueron los días de asistir a la oficina donde de hacerlo diario anteriormente, ahora solo lo hacen una o dos veces por semana.

Si nos basamos en el llamado “turismo del futuro” los nómadas digitales cumplen con los requisitos ya que pueden viajar de una manera más tranquila adecuando su estilo de vida a lo local, fuera de temporada y con la sustentabilidad que es tan importante para las nuevas generaciones. Esta clase de viajeros siempre contarán con libertad de movimiento, viajarán siempre y lo harán ya como un estilo de vida aparte de que gozarán siempre de un buen nivel de poder adquisitivo.

Probablemente debemos darle mas interés a esta clase de viajeros, debemos comenzar también a indagar que haremos para que los hoteles se conviertan en parte de su vida, pero lo más importante será el descubrir como pueden interactuar con los locales sin afectarlos en sus estilos y formas de vida respetando normas mutuas y reglas claras para la operación y renta de estos sitios.

La hotelería no puede negar la existencia de esta nueva manera de hacer turismo por lo que debemos de actualizarnos, pero sigue siendo un problema la falta de reglamentación para la renta de estas propiedades. Bien valdría la pena que nuestras autoridades sopesaran la importancia de la existencia de ambas, pero reglamentándonos a todos por igual. La hotelería no pide la desaparición de este tipo de aplicaciones, lo que suplicamos a gritos es que el piso sea parejo para todos.

Situaciones complejas que con reglas claras y parejas dejarían de serlo. Una pena la muerte de esos turistas norteamericanos, una pena la falta de reglamentación, una pena que se nos tenga tan olvidados a los que damos trabajo a una cantidad enorme de personas. Veremos hasta cuándo.

Hasta la próxima.




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