Wednesday 22 de February de 2017

Raúl Toledo Farías, esclarecido defensor del patrimonio cultural

Manuel González Ramírez      6 Dec 2016 22:48:10

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Esta obra pictórica de Humberto Carrasco en óleo sobre tela (1994) fue realizada a los pocos días de que Zacatecas se inscribiera en la Lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad.
 (Cortesía)
Esta obra pictórica de Humberto Carrasco en óleo sobre tela (1994) fue realizada a los pocos días de que Zacatecas se inscribiera en la Lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad. (Cortesía)
El próximo 11 de diciembre de 2016 se cumplen 23 años de la inscripción del Centro Histórico de Zacatecas en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. 

Un pilar fundamental en este proceso fue el arquitecto Raúl Toledo Farías. Uno de los logros que más satisfacción le produjeron en vida fue la inscripción del Centro Histórico de Zacatecas en la Lista del Patrimonio Mundial que marcó un parteaguas en la historia de la conservación del legado cultural de todo el estado de Zacatecas.

Él mismo nos relata su experiencia en uno de tantos documentos que en vida nos compartió:
“En septiembre de 1975, después de varios años de gestiones infructuosas ante la Comisión Nacional Mexicana para la UNESCO, dependiente de la Secretaría de Educación Pública, entonces presidida por el hoy embajador, licenciado Víctor Sologaistoa Bernard y con el apoyo de instituciones tales como el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), el Instituto de Investigaciones Arquitectónicas de la UNAM, el Instituto de Investigaciones Estéticas, la Academia Nacional de Arquitectura, el Instituto Nacional de Bellas Artes y otras igualmente importantes, presentamos en varias ocasiones la candidatura de Zacatecas, la cual no fue aprobada debido a la oposición del Instituto Nacional de Antropología e Historia, entonces dirigido por el arqueólogo Roberto García Moll, con el pretexto de que carecía de declaratoria federal, pese que las demás instituciones que integran el Consejo apoyaban la candidatura. 
Cuando asumió la dirección general del INAH la licenciada María Teresa Franco, logramos persuadirla de la conveniencia de esta inscripción, y es justo reconocer que la apoyó –aún cuando no contaba con la declaratoria federal–, se debe mencionar que el apoyo del entonces gobernador de Zacatecas, licenciado Genaro Borrego Estrada fue decisiva, llegando a declarar en un periódico de circulación nacional (Excélsior) que si era indispensable la declaratoria federal prefería carecer de ella; este hecho muestra sin duda la decisión de mantener el control de los siete centros históricos declarados por la Ley Estatal (Zacatecas, Jerez, Pinos, Nochistlán, Guadalupe, Sombrerete y Villanueva), una vez fijada la meta, y contando con todo el apoyo del gobernador del estado, continuamos trabajando en ese sentido, ante la Comisión Mexicana para la UNESCO, con el valioso apoyo del senador, licenciado Gustavo Salinas Íñiguez, quien asistió a las dos últimas reuniones del Comité Mexicano para la UNESCO”.

Una vez que se solventaron todos los obstáculos, el arquitecto Toledo se dio a la tarea de integrar el expediente técnico para apoyar la candidatura.

Como esto ocurrió en un cambio de sexenio, en 1992, no hubo recursos económicos para darle solución al problema.

En esos momentos, la Junta de Monumentos carecía de presupuesto. ¿Cómo lo resolvió el arquitecto Toledo? Como se han hecho muchas cosas cuando hay voluntad, retos y proyectos trascendentes pero nulo apoyo económico.

Le tuvo que poner de su bolsillo. Él mismo realizó los planos y tomó las fotografías que luego pegó en cartulinas comunes y corrientes, agregó textos escritos a máquina y fotocopias de algunos documentos y anexos, y contando con el apoyo del arquitecto Salvador Díaz-Berrio Fernández, especialista en delimitación y manejo de centros históricos, y quien realizó la traducción de los textos al francés, un requisito indispensable para efectuar el trámite.


Al respecto, nos expresó el arquitecto Toledo: “Ante estas circunstancias tuvimos que solventar con muy modestos recursos personales los costos de elaboración del expediente técnico, si en esas fechas hubiese conocido la altísima calidad, el lujo y costos de los expedientes presentados por otros países y que tuve la oportunidad de estudiar en la reunión de Cartagena, tal vez por pudor, no se hubiera presentado el de Zacatecas, sin embargo, es necesario reconocer la calidad de las evaluaciones que aprobaron el expediente pese a que era, sin duda, el más modesto de todos los presentados”.

El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO se reunió en Cartagena de Indias, Colombia, a donde acudió el arquitecto Raúl Toledo con la representación de Zacatecas, quien fue el primero en enterarse de una noticia histórica que él mismo describe con profunda emoción: “El jueves 9 de diciembre de 1993, a las 10:35 horas, después de tres días de intensas sesiones celebradas en el amplio y moderno Centro de Convenciones del bello puerto de Cartagena de Indias, Colombia, se cierra con éxito un complicado y azaroso proceso que iniciamos en 1985 y continuado en 1989, en el seno de los dos simposios del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, y otro del ICOMOS, realizados en Zacatecas, en los cuales se acordó por unanimidad, apoyar la candidatura del Centro Histórico de Zacatecas para su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, que fue posible, gracias a las intensas y perseverantes labores realizadas por el Gobierno del Estado desde 1965, en materia de conservación, rescate y restauración de su centro histórico.

El caso de Zacatecas destaca en el hecho de que los trabajos encabezados por don Federico Sescosse, con evidente éxito y con recursos infinitamente más modestos que los del organismo federal de la materia”.

Y de esta manera, el arquitecto Toledo, supliendo carencias con trabajo, entusiasmo y recursos personales hizo posible la inscripción del Centro Histórico de Zacatecas en la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad y que como él mismo lo asevera, no hubiera sido posible sin la conservación y defensa de este patrimonio cultural que encabezó don Federico Sescosse, a lo largo de varias décadas.

Finalmente, el 11 de diciembre de 1993, la UNESCO expidió el diploma a favor de la Bizarra Capital de nuestro Estado en el que consta que su Centro Histórico ingresó a la Lista del Patrimonio Mundial.
*Cronista de Zacatecas.





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