Tuesday 28 de February de 2017

Mi delito... recuperar a mis hijos

Ivonne Nava García      15 Oct 2016 23:34:48

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Las graves consecuencias de la desintegración familiar generalmente a quienes más afecta es a los hijos. Las batallas legales de algunos padres por la guarda y custodia de sus hijos terminan dañando de sobremanera el bienestar emocional e integridad de los niños.

En esta historia un matrimonio joven se desintegró por motivos irreconciliables. 

Las batallas legales por obtener la guarda y custodia de los dos niños y sobre todo las conductas inmaduras de su madre, terminaron por separarlos definitivamente de su lado. 

Los niños sufren por no poder hablar ni convivir con ella. Para ellos simplemente son sus padres, las diferencias entre ellos, pero la posible conducta inapropiada de su madre; obligó a su padre a solicitar la guarda y custodia así como la pérdida de la patria potestad.. 

Los pequeños 
Ella es una pequeña de 4 años, de tez blanca, cabello castaño claro, mirada pícara, alegre, vivaz, dispuesta a iniciar alguna nueva travesura. Esta pequeñita se sabe los diálogos de sus caricaturas favoritas. 

La observo y noto cómo cambia las palabras de los personajes animados, incluyendo frases como “pin… joto”, “vete para la casa”, “cule… pareces un bebé”; le pregunto qué es un “joto” y ella me responde que así se dicen los grandes; “mi mamá le dice a mi papá”.

Él es un pequeñín de 6 años, un poco más formal por su edad, de carácter abierto. Se mostró confiado y me platicó “soy el más grande, estoy en tercero de Kinder y me llamo (me da su nombre completo), tengo 6 años”. 

No se observa huraño ni desconfiado; le pregunto sobre su padre y refiere “mi papá trabaja de mesero, mi mamá no trabaja, está en la calle (se refiere a su madre por su nombre).

Cuando les pregunté por su mamá, la niñita dijo muy convencida y segura, “mi papá se va a enojar mucho”.

La voz de la madre
Me embaracé de mi primer hijo muy joven y nos casamos. Al principio todo iba bien, pero cuando mi hijo tenía 5 meses él me echó de la casa, yo había ido a visitar a mi mamá y él fue con su mamá a decirles que ya no me querían más en su casa y ya no me dejaron entrar a la casa donde vivíamos juntos. 

Yo le hablaba por teléfono al papá de los niños y le rogaba que fuera a visitar a nuestro hijo, él solo iba de vez en cuando, pero sí aportaba todo lo que se necesitaba para mantener al niño. 

Después regresé con él y me embaracé de la niña; tenía tres meses y medio de embarazo y me hicieron otra vez lo mismo; me echaron de mi casa, pero ahora mi ex y su papá“.

Nunca estaba
Cuando nacieron mis hijos él nunca estuvo presente. Cuando mi hija tenía 7 meses yo volví con mi ex a nuestra casa y ese día que me puse a limpiar, entonces mi hijo que estaba jugando en el cuarto se encontró una revista y una caja de loción aplastada con dos fotografías en el interior. 

Mi esposo estaba retratado con un travestí y de ahí yo ya no le tuve confianza, le pregunté que si le gustaban esos ambientes (homosexuales) que me lo dijera y cada quien se iba por su lado. 

Entonces lo empecé a vigilar porque siempre andaba sospechoso. Una vez le dije si alguna vez le haces algo a mis hijos, soy capaz de cualquier cosa. 

Luego mi ex se fue con su patrón a trabajar a una disco y ahí fue cuando comenzó aempeorar nuestro matrimonio; discutiamos todo el día y por cualquier cosa, yo ya no confiaba en él. 

Yo me quería ir a la casa de mis papás, pero mi papá siempre me corría, me decía que tenía que estar con mi esposo, por eso me quedé en la casa, aguantándole todo, pero solo duré como 6 meses cuando decidí la separación. 

Ya lo había pensado bien y hablé con él Quedamos de acuerdo, nos divorciamos bien y yo me quedé con mis hijos. Yo se los prestaba viernes, sábado, y domingo y él me los regresaba en la tardecita. 

Luego empezó a pedírmelos entre semana y yo accedía porque así eran felices mis hijos. Luego el empezó a ver que yo salía a un antro o a una fiesta y ya no frecuentaba a los niños para nada. 

Yo los cuidaba todo el tiempo, de domingo a lunes y como tenía que pagar los gastos de la casa con 500 pesos que me pasaba de pensión, los miércoles me quedaba sin dinero. 

Mandaba a los niños con mi suegra para que les dieran de comer, pero me los corría o no les abría la puerta.

Trabajar
Como me vi en esta situación entonces empecé a trabajar y a veces me los llevaba al trabajo, pero ahí no podían estar y le pedí a mi mamá que me los cuidara y se los llevé a su casa. 

Me dolió mucho separarme de mis hijos, pero yo me tenía que ir a trabajar para poder ganar algo de dinero para darles de comer y desde ahí se quedaron a dormir con mi mamá. 

Yo les hablaba todos los días por teléfono. Era muy difícil que yo fuera a verlos hasta casa de mi mamá, desde el centro hasta allá por la central. 

Yo estaba al pendiente de ellos y me empezaba a quedar sola en la casa que nos dejó mi ex para vivir. 

Entonces él puso la demanda en contra de mí cuando teníamos como siete meses de separados. 

Todo sucedió porque yo dejé entrar a un amigo a la casa. Mi ex se brincó y me golpeó fuerte, me dejó tirada muy mal. Me acusó de cosas muy malas y terminó por quitarme a mis hijos.

Cuando me quitaron a mis hijos mis hermanos se enojaron mucho conmigo, pero ahora me dicen que si los recupero ellos me van a ayudar con dinero para que yo no tenga que salir a trabajar.

Ahorita yo no puedo trabajar porque estoy embarazada. El papá del niño no es mi ex y no se hará cargo de mi ni del bebé, me lo dijo así, muy frío. 

Él es de familia acomodada y me dijo que no quería escándalos, que lo nuestro solo había sido un acostón y que él no se iba a hacer responsable de nada. 

Yo no trabajo, porque tengo un problema en la vista y quiero recuperar a mis hijos para que me den la pensión y de ahí vivir todos en la casa que nos dejó mi ex.

El papá
Es muy difícil conciliar a todos. Ahorita nada más me importa lograr el bienestar de mis hijos.

Todo iba bien en el matrimonio, de pronto salimos de pleito y ella se fue con sus papás y me pedía el divorcio varias veces y yo le decía que con todo gusto se lo daba. 

En el tiempo que se fue con sus papás no me dejó ver a mi hijo, pero sí quería que cada ocho días le diera su pensión alimenticia. 

Tiempo después nos reconciliamos y de esta reconciliación nació mi hija. Ya con una gran responsabilidad la madre empieza a desesperarse, a renegar de todo.

Los maltrataba
A raíz de esto empezaron muchos problemas en la casa. Ella por cualquier cosa les pegaba a los niños, siempre los regañaba y los metía al baño con agua fría. 

Varias veces me contaban mis hijos que cuando me iba a trabajar ella los encerraba en el patio mientras hablaba por teléfono con un hombre apodado El Peque. 

Yo empecé a sospechar porque en la noche le hablaban por teléfono y me decía que eran unas amigas, pero se salía a contestar al patio y constantemente me pedía el divorcio, me decía ya no te aguanto a ti ni a tus hijos. 

Me decía que quería andar con uno y con otro, pero que tuvieran dinero, no como yo, “un vil mesero, un vil muerto de hambre”. Esta frase siempre me la repetía día con día.

Una tarde hasta tenía a mis hijos amarrados con los lazos del tendedero, estuvieron amarrados hasta que llegué yo. 

Lo primero que hice fue preguntar por ellos y ella me dijo están castigados amarrados de las manos y con una venda en la boca para que no gritaran.

Pronto lo primero que hice fue desamarrarlos, abrazarlos, darles muchos besos y decirles que su papá los quería mucho y que jamás los iba a dejar solos con su mamá”

Ella me decía que de seguro yo andaba con una mujer, me revisaba diario los calzones a ver si no traía espermatozoides y me olía para saber si no había estado con otra.

Mi matrimonio fue un infierno. Ella llegó a aventarme la plancha a la cara, un cuchillo, la televisión.

Ella se volvió muy desconfiada y me celaba de todo y hasta me acusaba de homosexualidad. Me decía pin… joto y otras vulgaridades.

Logró la guarda y custodia
Cuando nos divorciamos yo le dejé una casa con todo, pero ella todo lo fue vendiendo. Metía hombres y un día simplemente se llevó a los niños con su mamá. 

Luego se los trajo, porque dejé de darle dinero, pero ella los dejaba solos para irse a las fiestas y a los antros o a platicar en los carros con tipos tomando cervezas. 

Hoy mis hijos están bien conmigo, ella está embarazada de otro que no le cumplió. Mis hijos sufren de verla cómo anda, pero ella así lo decidió.

La desintegración familiar ha venido a formar parte de la sociedad casi al mismo tiempo que la familia. Esta situación no respeta, raza, religión, color, clase social, clase económica, nacionalidad, etc. 

Los problemas causantes siempre han existido y tal vez siempre existirán, solamente que en la actualidad se han incrementado y se ven tan naturales que no causan ninguna alteración en nuestro modo de vida. 

El adulterio, la promiscuidad, el divorcio, la violencia intrafamiliar, se ve tan normal como ver llover.





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