Tuesday 21 de February de 2017

Mi delito, proteger a mi hermana 

Ivonne Nava García      28 May 2016 20:59:46

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.Un jovencito de apenas 14 años, asume el rol de protector de su hermana después de que perdieron a sus padres en un accidente; sus hermanos mayores, quienes viven en Estados Unidos, suministran los medios económicos para que ellos salgan adelante. 

Años después, su hermana se enamora de un sujeto con el cual, él desde niño, ha tenido serios problemas y a quien le guarda mucho rencor. 

En una fiesta las cosas se salen de control y el sujeto termina con lesiones graves; el joven con una denuncia penal hecha por su propia hermana.

Su historia
Cuando se murieron mis jefecitos, fue muy difícil para mí. Mis carnales mayores ya estaban casados y mi hermana, ya mero se casaba también. Todos tenían una vida ya hecha. 

Yo me quedé solo en la casa y la tristeza todavía no se me quita. Mi hermana siempre estaba al pendiente de mí, de cómo estaba y si había comido, pero la mayor parte del tiempo estaba solo. 

Después de eso dejé de ir a la escuela, me levantaba muy tarde y me salía a la calle. Nomás andaba de vago, pero nunca me faltó la comida ni nada de eso. 

La verdad es que no me quise ir a vivir con mis hermanos porque los hombres viven en el norte y pues está muy difícil para que me pasaran. 

Luego de eso, mi hermana se juntó con uno que le dicen El cremas. Ese bato no me gustaba para mi carnala, porque es un mugre marihuano y no tiene ni trabajo ni nada. 

Para ese entonces mi hermana se iba a casar con otro wey de la comunidad de El Saucito, pero llegó este bato otra vez después de haberse ido al otro lado y se la robó. 

Ellos ya habían sido novios mucho antes y el bato se había ido a trabajar a Los Ángeles, de ahí llegó enviciado; se hizo marihuano. 

Comenzaron los problemas
Le llamé a mis hermanos para decirles lo que había pasado y el mayor dijo que iba a venir en cuanto juntara para que lo pasaran. Para esto, mi hermana se lo había traído para la casa. Yo también vivía ahí y cuando llegó mi hermana con su bato, no pensé que fuera para quedarse. 

Llegaron temprano y yo me salí. Con ese bato tenía broncas, porque cuando yo era niño, como de 8 años, me quiso hacer “cochinadas”, yo nunca le dije nada a nadie.

Sí me acuerdo, porque yo andaba con mis amiguillos, andábamos jugando en un potrero a matar lagartijos a pedradas, ahí también había un silo. El cremas, andaba en el silo y nos habló, dijo que fuéramos porque nos iba a enseñar algo. 

Fuimos a ver qué y éste empezó a decir que si queríamos dinero que él nos daría, también dijo que le teníamos que hacer “algo”. 

Le decíamos que nos dijera qué y en eso se bajó el pantalón y nos dijo que le hiciéramos con la boca. Yo lo mandé a la fregada y jalé a mi amigo y nos fuimos corriendo. Desde entonces yo le agarré mucho coraje.

Pleitos
Siempre le sacaba la vuelta porque después de que pasó lo del silo, a mi amigo y a mí nos amenazó que si decíamos algo nos iba a cargar la fregada. 

De morrillo si me daba miedo de que me fuera a hacer algo. Pero ya cuando empecé a crecer el miedo se me fue quitando. Yo sí lo enfrentaba y el joto corría. 

Tuvimos varios pleitos, unos a palabras y otros sí llegamos a darnos una revolcada, pero luego, luego nos separaban, porque sabían que yo sí le traía ganas. 

La primera vez que sí le puse en su madre fue cuando se hizo novio de mi hermana. Los vi agarrados de la mano en el potrero y no aguanté el coraje y me le dejé ir. Mi hermana me gritaba que lo dejara, pero yo quería matarlo. 

En ese entonces tenía como 16 años y mis jefes ya no estaban. Yo sabía que tenía que ver por mi hermana, aunque ella fuera más grande que yo. Esa vez que me lo fregué le di con una piedra, pero no le hice nada porque me lo quitaron. Mi hermana estaba muy molesta conmigo y dejó de hablarme. Me echaba la culpa de que su novio la había dejado para irse para el otro lado, yo creo que sí porque ya lo tenía azorado. 


Para mi suerte crecía más que él y fácil le ponía en su madre. Le perdí el miedo desde una vez que lo vi chillar y me decía que ya no le pegara. Para mí era bien joto. Yo no quería que tuviera nada que ver con mi hermana.

Los problemas volvieron
Después de eso se fue al otro lado a trabajar. Mi hermana le lloraba, pero se le fue pasando. Yo nunca me fijé que le mandara cartas o algo ni había vuelto a saber nada de él. 

Mi hermana se hizo de otro novio y ya tenía planes de casarse. Para las fiestas del pueblo que son en agosto nos enteramos que El Cremas regresó. En esas fechas todos andamos borrachos. 

Llegan los que viven en el otro lado y en donde quiera hay fiestas. Mis hermanos también vinieron porque mi hermana se iba a casar 15 días después.

Todo se salió de control
El mero día de la fiesta del pueblo hubo un baile. Nos fuimos para el baile mis hermanos, sus mujeres y yo. Mi hermana iba a ir con su futuro marido, pero se iban a ir aparte. 

Mis hermanos dijeron que antes de llegar al baile nos echáramos unas frías para llegar ya entonadillos al baile. Anduvimos echando chelas, dando la vuelta en la camioneta de mi hermano. 

Duramos como unas 2 horas y de ahí nos fuimos para el baile, yo ya sabía que ahí iba a andar El Cremas. Yo iba pensando en cómo me lo iba a fregar, yo ya andaba pedo y nomás ocupaba cualquier cosa para explotar y partirle su madre. 

Llegamos al baile y mis carnales me preguntan que con quién anda bailando ésta, entonces les digo que quién y me dicen pues la piruja de tu hermana. En eso volteo a buscarla y la alcanzo a ver que andaba bailando con El Cremas. 

Me empiné la chela que me estaba tomando y lo único que pensaba en ese momento era en fregármelo. Me acabé la chela y agarré el envase del cuello y lo azoté contra el piso. 

Llegué a donde estaban ellos y en eso El Cremas me dio la espalda y yo le agarré un brazo para jalarlo y voltearlo para conmigo, pero de repente se hizo el pleito. Y dicen que yo le di con la botella en la cara, pero eso no es cierto. 

Otros que también le traían coraje le dieron con una navaja en el cachete, yo nomás vi mucha sangre y me retiré de ahí. Escuché a uno que le dicen El Tuerto que decía que ya habían matado a El Cremas. Mejor me fui de ahí. 

Mi hermana me domandó
Mis hermanos se acercaron y me dijeron que nos fuéramos de ahí. Fuimos hasta donde estaba la camioneta de mi hermano y cuando íbamos para allá vimos que lo llevaban entre 2 y también me fijé que había mucha sangre. 

No sé para dónde lo llevarían, porque ahí en el pueblo no hay hospital, pero iba todo lleno de sangre, luego supe que no se había muerto. 

Días después llegaron los judiciales a mi casa, nomás me preguntaron mi nombre y me dijeron que los acompañara sin resistirme porque tenían una orden de aprehensión por intento de homicidio y que mi hermana era la que me había denunciado. 

Mi hermana le dijo a la policía que yo llegué y lo ataqué con la botella y que le corté la cara y los brazos, que ella trató de defenderlo y que también la corté en los brazos a ella.

Pero nada de eso es cierto, se hizo el pleito y me quieren culpar a mí. Si se muere o queda marcado de por vida se lo merece y no le hace que yo esté en la cárcel. Lo bueno es que mi hermana no se va a quedar con él. 

Mis hermanos quieren arreglar y pagarle, pero no se da. Mi hermana ya ni se casó con el que era su novio, porque se supo que ese día del baile se iba a ir para el otro lado con El Cremas y el que era su novio ya no la quiso. 

Hasta ahorita mi hermana me sigue culpando de su desgracia y ya no me habla, pero yo estoy seguro de que si se hubiera ido con él, su vida sería un desastre.




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