Monday 20 de February de 2017

Mi delito... no saber conducir 

Ivonne Nava García      25 Jun 2016 22:15:06

A- A A+

Compartir:
A una jovencita de 17 años, “ya le sueltan el carro”. Aparentemente ya sabe conducir. Sin embargo, aún no sabe reaccionar ante imprevistos. Una mujer que iniciaba sus labores diarias de un momento a otro, se vio prensada entre un carro que no sabe de dónde salió y la pared de su tiendita. A partir de entonces todo cambió para todos y por fortuna este hecho no terminó en una tragedia de mayores dimensiones..

Qué sucedió
Ese día era tempranito iban a ser las 8 de la mañana. Iba a abrirles a los de la leche y a los del pan. La tiendita la tenemos a un lado de la casa, pero no tenemos acceso por la misma casa.

Salí de la cochera, llevaba a mi nietecito el chiquito en los brazos con su cobijita en eso veo que venía un carro muy rápido, poquito antes de la tienda hay topes, ese carro los pasó sin frenar nadita.

Perdió el control y se fue directo para con nosotros. Afuera de la tienda tenemos unos estantes de lámina para los garrafones de agua. Eso amortiguó un poquito el golpe. Aun así, siguió de lleno el carro. Yo no pude hacer nada, fue muy rápido, me dejo prensada contra la pared y la reja a la altura de las rodillas.

El dolor era insoportable y yo con el bebé en los brazos. Me doble sobre el cofre del carro. Y volteaba para que me ayudaran. En eso veo que mi otro nietecito estaba tirado llorando. Se había salido atrás de mí. Si salió golpeado, la verdad no sé cómo pero su carita tenía un moretón muy grande. Yo no soportaba el dolor sentía que me iba a desmayar, pero me podían mis nietos, las piernas no me respondían, estaba sujeta entre el carro, la pared y los contenedores para los garrafones.

Oyeron el trancazo
Salió mi marido y mi hijo el chiquito vio todo porque ya se iba para su escuela, la muchacha que iba manejando de momento perdió el sentido, yo creo por el golpe por que alcanzó a estrellar el parabrisas con la cabeza. Cuando volvió en sí, trataba de prender el carro, le daba marcha, pero el carro no prendió. Al carro se le estaba saliendo el agua del radiador. En eso veo que llega mi viejo corriendo y sentí mucho alivio.

Solo le alcancé a dar el bebé a mi marido y me desmayé.  Ya no supe de mí. Hasta de mucho rato que me despertaron y ya estaban llegando los policías y la ambulancia.

Trato de irse
Mi esposa estaba prensada con el carro. Menos mal que ella es chaparrita que si no, le destroza las rodillas y entonces sí, yo creo que ya no caminara. Fue muy fuerte porque traía a mi nieto. El otro nieto también salió golpeado por el mismo carro, pero de no ser porque mi hijo lo llevaba de la manita y le alcanzó a dar el estirón y brincar que si no me los mata. 

Cuando salí y vi lo que estaba pasando no alcanzaba a comprender que había sucedido, solo atiné a agarrar al bebé. 

En eso me doy cuenta de que la muchacha quería prender el carro para irse. Le di al niño a mi vecina y la bajé. Estaba llorando y muy asustada, solo me decía “no fue mi intención, perdón, perdón, déjeme ir, yo le voy a pagar todo”. 

Llegaron los preventivos ellos le llamaron a la ambulancia. Todo pasaba muy rápido. También llegó tránsito. Como hubo lesionados se la llevaron. Luego supimos que era menor de edad y que sus papás eran los que se iban a entender de todo.  A mi esposa se la llevaron al hospital general junto con mis nietos y mi hijo para revisarlos.

Solo golpes y el susto para los niños 
El bebé no tenía nada, mi esposa lo protegió y ayudó su cobijita para no golpearse contra la pared. Mi otro nietecito se pegó muy feo en su cara, pero fue porque mi hijo lo jaló y los dos se cayeron en la banqueta y se golpearon. Mi hijo se fracturó una muñeca del mismo golpe.


Lesiones de la mujer
Fractura del fémur derecho, la rodilla izquierda estaba dislocada. Tenía un moretón como de 20 centímetros en la espada y en la cabeza tenía una “descalabrada” que fue por como la aventó el carro. En el hospital nos van dando la noticia de que tenían que operarla, ponerle unos clavos. También nos dijeron que tenía unas lesiones en la columna y que se había hecho una esguince en las cervicales.

Mi esposa se iba a pasar a muchos días en el hospital y eso salía muy caro. Nosotros vivimos de la tiendita y de mi trabajo de velador. Se nos venían cosas muy difíciles. Como sea sacamos todo, de primero los papás de la mucha dijeron que ellos iban a pagar todo, luego que ya vieron como estaba, ya no querían, ellos se ven acomodados, al menos mejor que uno. 

Aún no pueden pagar
Ya pasó como un año y medio de eso. Se hizo un convenio para que la muchacha pagara, hasta ahora solo han pagado como 15 mil pesos, de los gastos médicos son más de 50 mil pesos.

Como mi esposa gracias a Dios no se murió la muchacha está libre, le hemos batallado mucho. Solamente para movernos, para arreglar hemos gastado más. Quedamos endeudados. Le decíamos que dejaran el carro en garantía. De primero dijeron que sí, pero no se arregló nada. 

Los mandan llamar para ver qué pasa y dan fechas, pero sin cumplirlas, llegan con mil pesos. Mi esposa tiene que usar andadera para poder caminar. Tiene más de un año en rehabilitación. Y aunque pagara los gastos a nosotros ya no nos regresa nuestra vida. Mi esposa ya no es una jovencita, uno ya no se recupera tan fácil de esto. La muchacha ahí anda como si nada, sigue manejando. Mi esposa le batalla mucho para la tienda, no puede cargar las cosas y eso que nos pasó nos arruinó la vida.   

La joven responsable 
Es mucho dinero el que nos cobran, si le pegué, pero no fue para tanto, ellos exageraron todo para sacarnos más dinero. Ese día yo iba a recoger a mi amiga a su casa para irnos a la prepa, ya iba tarde, pero no es cierto que yo iba muy rápido, estaba un tope y eso me hizo perder el control. A mí también me tuvieron que poner un collarín y me quedó la cicatriz de la frente. Solamente fue un accidente. Eso le pude pasar a cualquiera.

Conducción responsable
Aprender a conducir puede verse como una experiencia emocionante y necesaria. Para un adolescente es un sueño conducirse a todas partes en su propio vehículo. 

La autosuficiencia e independencia que provoca es enorme, sin embargo, nunca dejará de ser una enorme responsabilidad estar detrás de un volante y poner detrás de este volante a nuestros hijos. Un joven al volante debe tomar en cuenta que se le está proporcionando un vehículo que puede serle muy útil pero que si se maneja inapropiadamente puede convertirse en un arma mortal. 

Jóvenes, en edades entre los 15 y los 24 años tienen la tasa de mortalidad relacionada con la conducción de autos más alta, aun cuando las personas en este grupo de edad pueden ser listas, hábiles y tienen grandes reflejos.

Una colisión es la tragedia con más probabilidades en que un adolescente muera o tenga lesiones incapacitantes de por vida.




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Las redes sociales “malinforman” a la ciudadanía: procurador 
Bielsa vuelve a la liga francesa, ahora con Lille
Peña rechaza críticas al Ejército; lamenta pérdida de 139 soldados
Dolgopolov se corona en Buenos Aires
Messi salva al Barsa con doblete
Leipzig gana y se acerca al puntero Bayern
Zlatan y Pogba guían al United en la FA Cup 
Promueven acciones contra el feminicidio
El parque de ciencia, con un plan de manejo ambiental
Complicado, el proceso de adopción de adolescentes
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 20.43
Venta 20.93
€uro
Compra
Venta 0.5

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad