Friday 20 de January de 2017

Mi delito... gustarle 

Ivonne Nava García      7 Aug 2016 10:36:58

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(Cortesía)
(Cortesía)
Existe un alto número de denuncias de delitos sexuales. Muchas de ellas son verdaderas, sin embargo, muchas otras son infundadas y muchas veces incluso tergiversadas. 

Desgraciadamente, algunas mujeres al darse cuenta de que han cometido un error en el aspecto sexual y en un afán de salir bien libradas de eso, acusan de violación, sin considerar las consecuencias legales y penales. 

Pero sobre todo, sin considerar que pueden cambian o destruir una vida de una persona, que, si bien también cometió un error, no significa que haya cometido un delito.

Es importante señalar que una denuncia puede ser perfectamente manipulada para que parezca real y que también podría parecer fácil simular que se está afectada emocionalmente por haber sido víctima, pero afortunadamente, actualmente se cuentan con muchas pruebas periciales, testimoniales y más recursos legales de defensa para acreditar la inocencia del acusado y así desacreditar muchas de estas denuncias infundadas que son interpuestas sin ninguna conciencia social. 

Causa de esto también es que los juzgados estén sobresaturados de procesos que aminoran su rendimiento para aquellos casos que verdaderamente lo ameritan.

La presunta víctima
El día de los hechos fue un 3 de junio para amanecer el 4. Ese día me encontré a quien trato de hacerme “eso”. Él es el esposo de mi hermana. 

Me lo encontré más o menos a una cuadra debajo de mi casa y se paró ahí conmigo, yo le dije que lo estaba buscando su papá, porque ocupaban la camioneta; que estaban esperando desde la tarde por el gas en casa de mi hermana. 

Entonces él me dijo que ya iba para la casa. Ahí estaba de retirado como a tres cuadras a la casa de él. 
Me dijo que nos fuéramos a su casa con mi hermana para que viera que no se iba a ir a otro lado y luego me fueran a regañar, entonces me subí a la camioneta con tal de que ya se fuera porque mi hermana tenía rato esperándolo. 

Entonces él le dio a la camioneta hacia otro lado, agarró la carretera hacia Zóquite y cuando yo me di cuenta de que no le dio para la casa le dije que a dónde iba, le pregunté varias veces pero él no me respondió nada. 

Él iba mucho muy recio, incluso se salió un poco de la carretera y ya casi nos íbamos a voltear. Yo seguía insistiéndole que a dónde iba. 

Me respondió al fin que ibamos al súper de Zóquite a comprar unas cervezas, pero ni siquiera se paró a comprarlas cuando pasamos por ahí, sino que le siguió dando a la camioneta hacia el rumbo de un monte de ese lugar. 

Le dije que nos fuéramos para la casa, que yo ya me estaba asustando y quería que me regresara, pero él no me respondía nada, ni siquiera volteaba a verme, lo único que pasó es que cuando ya estábamos lejos se paró en un lugar muy obscuro donde no había nada ni nadie. 

Apagó la camioneta y las luces y se bajó, dio vuelta al lado donde yo iba, abrió la puerta y empezó a tocarme y a querer desnudarme y yo le decía que por qué estaba haciendo eso. 

No me contestaba nada, lo único que hacía era que seguía manoseándome y queriéndome quitar el pantalón, mientras yo seguía hablándole. 

Yo me defendía lo más que podía para que no me desnudara, pero no le ganaba a su fuerza, él seguía jaloneándome y yo me resistía más y más. 

Estaba poniéndose cada vez más agresivo conmigo, decía que quería tener relaciones sexuales y yo le decía que me dejara en paz, que se diera cuenta de lo que estaba haciendo, que estaba casado con mi hermana y tenía sus hijos. 

Total, que yo le intentaba hacer ver las cosas de diferentes maneras para que se diera cuenta de que lo que estaba haciendo estaba mal, pero él no me hacía caso, decía que a él le valía madre todo, que lo único que quería era estar conmigo. 

Seguía estrujándome hasta que consiguió bajarme el pantalón y las pantaletas, yo lo aventaba y me defendía, pero no podía más porque me golpeó con la mano en la cara, en un ojo y me aventó en la camioneta sobre el asiento. 

Empezó a desnudarse por completo, yo lloraba y gritaba, pero él no me dejaba en paz. Se quitó el pantalón completamente, los calzones, las botas y la camisa hasta que quedó desnudo. 

Por bastante tiempo seguimos así. Él me quería besar a la fuerza y yo lo aventaba y hasta le pellizcaba la cara, pero parece que no le hacía nada, porque no se detenía ni poquito. 

Entonces saqué mi celular para hablarle a la policía y pedir auxilio. En cuanto vio el celular me lo quitó y lo aventó afuera de la camioneta. 

Yo seguía llorando y le decía que no me estuviera haciendo eso o por qué me lo hacía. Me dijo que porque quería tener relaciones conmigo. 

Me decía que estaba bien preciosa y pues muchísimas cosas así. Acosándome de una manera muy fea. 

También traía un envase de vidrio grande y me lo iba a aventar a la cabeza, nada más que lo detuve y lo que hizo es que me ató las manos entre el volante para que no lo quitara y con una mano me las detuvo, con la otra me aventó ahí mismo en el asiento y se acostó sobre mí. 

Pues la verdad al último ya no pude más por lo golpeada que me tenía. Se estuvo como 10 o 15 minutos así, él trataba de forzarme, pero no lo logró porque yo cerraba las piernas lo más que podía. 


El acusado
Es verdad que ella y yo somos cuñados. Ese día desde temprano anduve dando la vuelta y tomando cervezas, ya para la tarde yo iba a mi casa y me paré en la casa de una amiga de mi cuñada. 

Ahí estaba ella, me dijo que me andaban buscando para llevar el gas y se subió a mi camioneta, luego nos anduvimos dando la vuelta y yo le di para el monte. Cuando estábamos ahí nos estuvimos besando y abrazando. 

Ella en todo momento estaba de acuerdo. No se consumó nada porque ella ya no quiso, pero sí se hizo tarde y ella le dio a la camioneta que para pararse dos cuadras antes de su casa. 

Cuando yo llegué a mi casa llegaron los de la policía preventiva y me detuvieron. Ella dijo que yo la había violado, pero eso no es verdad. 

Sí me arrepiento de haberla besado y de habernos abrazado, pero yo en ningún momento quería forzarla, así se fueron dando las cosas. 

Cuando me agarraron fue el juez municipal y él vio que ella no estaba golpeada y en el Ministerio Público le dijeron que se hiciera los exámenes del doctor y del psicólogo y ella no quiso en ese momento, sino hasta 2 meses después. 

Cuando fue a poner la demanda fue porque yo tenía muchos problemas con su hermana o sea mi esposa, porque estaba celosa y se fue de la casa; entonces ella se fue con sus papás a ponerme la denuncia. 

Le hicieron los estudios del doctor y del psicólogo y los médicos no encontraron nada, ella todavía era virgen y no tenía ninguna huella de que la hubieran violado. Yo no sé qué me pasó, yo andaba muy tomado y ella sí quería, de eso estoy seguro. 

Sí sé que está mal lo que yo hice porque es mi cuñada, pero ella también es responsable porque ella sí quería, ella se fue conmigo y ella también se tomó unas cervezas. 

Ella me demandó para darme un sustillo, así dijeron sus papás. Ellos pensaban que luego de que ya me arreglara con mi esposa retiraban la demanda y yo salía. 

Sí ha habido muchos problemas en mi familia y en la de ella, porque otro de mis hermanos también está casado con otra de sus hermanas, entonces está muy ligada la familia. 

Mi esposa es la más fregada de todo esto porque ella sola ha tenido que trabajar para poder mantener y sacar a mis hijos adelante porque pues yo estoy aquí encerrado. 

Mis papás también nos ayudan y mi esposa viene a visitarme aquí al CERESO. Se me parte la vida cuando veo que vienen mis hijos y me ven aquí. Cuando se van no puedo pensar en otra cosa. 

Todo por un momento de locura, mi vida cambió, yo nunca había estado en la cárcel y yo ni siquiera pensaba que fuera un delito, es más ni siquiera pensaba en que era mi cuñada solo me deje llevar por el momento.

Denuncia falsa
Cuando se habla de violaciones, a menudo nos encontramos con el miedo a las denuncias falsas. 
Se cree que es común que las mujeres denuncien agresiones sexuales que nunca han ocurrido y que, a causa de ello, personas inocentes acaben siendo encarceladas por un crimen que no han cometido.

Para hablar con propiedad de este tema, debemos en primer lugar tener claro a qué nos referimos cuando hablamos de una denuncia falsa. Se trata de un delito que tiene tres requisitos:

   •Se imputan a alguien hechos falsos que de ser ciertos constituirían delito (en este caso, de agresión o abuso sexual)

   •Esta acusación se hace a sabiendas de su falsedad o con temerario desprecio a la verdad (“acusando por acusar”)

   •Los hechos falsos se denuncian ante una autoridad que tenga el deber de investigarlos.

En muchos casos de agresión o abuso sexual, la denuncia no termina con una condena al agresor ya que no existen pruebas suficientes. 

Esto puede deberse a que haya pasado demasiado tiempo entre la agresión y la investigación, a las circunstancias en las que ha tenido lugar la violación, a que la investigación no haya sido lo suficientemente exhaustiva o a otros motivos. 

Pero la insuficiencia de las pruebas contra el agresor no prueba en ningún caso que la agresión no haya ocurrido. 

Solo podemos hablar de una denuncia falsa cuando existen pruebas sólidas de que la agresión sexual a la que se refiere no ha tenido lugar.




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