Monday 23 de January de 2017

Los castillos de Drácula 

Raúl Muñoz del Cojo      21 Oct 2016 19:40:21

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Uno de los mejores recuerdos que tengo de mi niñez es la convivencia que pude tener con mis abuelos. Si bien los cuatro eran muy diferentes, el amor que me brindaron, los momentos vividos y las experiencias gozadas con ellos me pueden dar el título del nieto más querido de este planeta. Eso sí, le aseguro que después de estas declaraciones me convertiré en el primo más odiado de mi familia, ya que los demás juran que el cariño para todos era repartido de la misma manera, detalle que les puedo asegurar que no. 
Continuando con las remembranzas familiares, les comento que gracias a mi abuela Adelita la tradición del Día de Muertos es una de mis favoritas en el calendario de fiestas nacionales ya que casi siempre de pequeño, acudí con ella al panteón a venerar a nuestros difuntos.

Algo que también me encantaba de su persona era que cada vez que salían de viaje se preocupaba por traernos algo.

Recuerdo que para estas fechas en uno de sus periplos, me obsequió el libro de Drácula, ejemplar que aparte de marcarme por su contenido, me quitó el sueño por muchas noches posteriores a su lectura.
Si usted no ha leído la obra de Bram Stoker, le comento que este novelista y escritor irlandés fue el tercero de 7 hijos de una familia burguesa, trabajadora y austera en la cual la única fortuna eran sus libros y la cultura.

Su creación literaria más reconocida, la cual realzó los matices del vampirismo y pasó a ser una obra transmitida a través de los años fue la de Drácula. Esta historia ficticia se basó según algunas fuentes en el personaje real de Vlad Tepes.

Vlad III, nacido como Vlad Draculea y conocido como Vlad el emperador o Tepes fue príncipe de Valaquia, lugar que actualmente es el sur de Rumania.   

Se cuentan innumerables anécdotas y leyendas de este personaje principalmente de como torturaba y condenaba a sus víctimas siendo su método favorito el empalamiento, técnica de tortura y ejecución que consistía en introducir un palo de aproximadamente 3.5 metros de longitud por la parte de atrás de las víctimas y se fijaban estas a el con un clavo en la carne, levantándolos  posteriormente para que murieran lentamente. Se dice que fallecieron entre 40 mil y 100 mil personas con este método.     

Cuentan las leyendas de este personaje que bebía la sangre de sus víctimas mientras cenaba y los veía morir.  Actualmente Vlad Tepes es considerado en Rumania un héroe nacional.

A un siglo después de la muerte de Bram Stoker, le daré una vuelta a los escenarios reales en los que se mezclan las huellas del personaje de ficción y del presunto inspirador Vlad Tepes, mismos que podrán despertar su curiosidad y ser motivo de visita en su siguiente recorrido por el mundo.

El primer sitio al que le llevaré será el Castillo de Bran, donde por cierto la relación con Drácula es nula y la relación con Vlad Tepes es prácticamente inexistente. Este lugar es una finca medieval ubicada cerca de Brasov, capital de Transilvania. Este sitio fue expropiado durante el comunismo para después ser restituido a sus antiguos dueños quienes intentaron inútilmente venderlo sin éxito alguno.

Gracias a esto los propietarios hicieron un convenio con las autoridades rumanas para mantenerlo abierto al turismo. Este lugar se caracteriza por ser muy fotogénico y tener una silueta similar a la de los castillos del inmortal vampiro. Para los turistas, este lugar se complementa con paneles explicativos sobre el mito de Drácula.

Otro lugar es la fortaleza de Poenari, misma que actualmente se encuentra en ruinas, pero vale la pena visitar porque fue construida por el mismo Vlad Tepes. Este lugar cuenta con 1500 escalones que fueron construidos por esclavos turcos. Como el anterior, este lugar no tiene relación con Drácula pero con Tepes si, ya que fue diseñado y construido por el mismo empalador y sus visitas.

Por otro lado tenemos el Hotel Castel Drácula, lugar temático cerca de Bistrita al norte de Rumania. Si usted decide alojarse aquí, deberá ir sin prejuicios ya que esta locación es una mezcla entre parque temático, hotel y atracción turística.

Si así lo desea, podrá dormir en el lugar en un ataúd o en cama según sean sus preferencias.
La relación con Drácula y este lugar es la razón de su existir, con Vlad Tepes le aseguro que ninguna.
El último lugar a donde lo llevaré es al castillo de Slains que aunque usted no lo crea no se encuentra en Rumania, se localiza en Escocia. Si se pregunta ¿y la relación con Drácula? Es básica, sin el no existiría este personaje ya que Bram Stoker jamás visitó Rumania.

Las ruinas de este castillo tienen la presencia y atmósfera adecuadas para inspirar cualquier novela de terror. Lo que no podremos negar es que se encuentra mucho más cerca de Londres que cualquiera otro, ya que al fin y al cabo en este lugar transcurre la mayor parte de la novela. Por cierto, si se pregunta la relación de este lugar con Vlad Tepes, la respuesta es ninguna.

Finalmente y como siempre, espero haberle transportado a lugares que desde mi infancia y sin necesidad de fotografía alguna están siempre presentes en cualquier escena de terror de mi imaginación. Hasta la próxima.        




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