Friday 20 de January de 2017
»El revolucionario llegó a ser gobernador, diputado y senador  

La vida de Trinidad Cervantes 

Erika Flores      20 Dec 2014 22:18:58

A- A A+

Compartir:
  • Luego de haber sido un convencido maderista, miembro de un club antorreeleccionista, el teulense se une a la 
Revolución Mexicana y participa en la Toma de Zacatecas; llega a ser gobernador, diputado y senador. (Foto cortesía del cronista Ezequiel Ávila, cronista del Teúl de González Ortega).   (Cortesía) Luego de haber sido un convencido maderista, miembro de un club antorreeleccionista, el teulense se une a la Revolución Mexicana y participa en la Toma de Zacatecas; llega a ser gobernador, diputado y senador. (Foto cortesía del cronista Ezequiel Ávila, cronista del Teúl de González Ortega). (Cortesía)
  • Calle Trinidad Cervantes, conocida como Santuario, en el Teúl de González Ortega. (Foto: cortesía del cronista Ezequiel Ávila, cronista del Teúl de González Ortega).  (Cortesía) Calle Trinidad Cervantes, conocida como Santuario, en el Teúl de González Ortega. (Foto: cortesía del cronista Ezequiel Ávila, cronista del Teúl de González Ortega). (Cortesía)
  • Ignacio Cervantes González es uno de los nietos sobrevivientes del general.  (César González) Ignacio Cervantes González es uno de los nietos sobrevivientes del general. (César González)
  • Aurora Cervantes González, hija de Cervantes Corona.  (David Castañeda) Aurora Cervantes González, hija de Cervantes Corona. (David Castañeda)
  • Más de 30 documentos hablan de la vida de Cervantes.  (César González) Más de 30 documentos hablan de la vida de Cervantes. (César González)
  • De 1917 a 1920 fue senador.  (César González) De 1917 a 1920 fue senador. (César González)
  • Decenas de personas asistieron a rendirle honores a José Trinidad Cervantes aguera del Palacio de Gobierno. (Cortesía de Cortesía del cronista Ezequiel Ávila, cronista del Teúl de González Ortega).  (Cortesía) Decenas de personas asistieron a rendirle honores a José Trinidad Cervantes aguera del Palacio de Gobierno. (Cortesía de Cortesía del cronista Ezequiel Ávila, cronista del Teúl de González Ortega). (Cortesía)
  • Familiares y funcionarios hicieron la guardia de honor, antes de que fuera llevado al Mausoleo de La Buda. (Cortesía del cronista Ezequiel Ávila, cronista del Teúl de González Ortega).  (Cortesía) Familiares y funcionarios hicieron la guardia de honor, antes de que fuera llevado al Mausoleo de La Buda. (Cortesía del cronista Ezequiel Ávila, cronista del Teúl de González Ortega). (Cortesía)
Imagen de


Su primer oficio fue talabartero y como todos los pobladores del Teúl de González Ortega, era campesino.

Quizá José Trinidad Cervantes nunca se imaginó que llegaría a ser una figura de importancia a nivel nacional ni que representaría a su pueblo en la Revolución Mexicana y luego como gobernador, diputado y senador del Congreso de la Unión.

Nació en Los Romanes, comunidad del entonces San Juan Bautista del Teúl, dejó escrito en un documento solicitado por el Departamento del Estado Mayor de la Secretaría de Guerra y Marina en 1926.

Fue el 8 de junio de 1873, agrega su nieto Ignacio Cervantes González, fecha que quedó asentada en otro escrito.

Tras la muerte de sus padres, cuando tenía 25 años, el general se mudó a la cabecera municipal.

El teulense explicó que a pesar de no haberlo conocido, porque a los dos meses de su nacimiento su abuelo murió (17 de mayo de 1937), tiene presentas muchas anécdotas.

Su padre, el primer hijo del exgobernador de Zacatecas, también de nombre Ignacio, narraba muchas vivencias del revolucionario.

Aunque no recuerda en qué fecha contrajo matrimonio, el nieto comenta que prácticamente desde su llegada a la cabecera compartió su vida con María Vargas, con quien tuvo cuatro hijos: Ignacio, Jesús, Soledad y Roberto.

La familia vivía en una casa modesta a la orilla del pueblo.

En 1909, José Trinidad Cervantes destacó por convertirse en uno de los iniciadores del movimiento maderista en San Juan Bautista del Teúl. 

En el mismo documento para la Secretaría de Guerra, que conserva con mucho recelo Ignacio
Cervantes, el exgobernador explica que cansados de la tiranía de los gobiernos porfiristas, en Juchipila y San Juan Bautista del Teúl varios habitantes crearon dos clubes antirreeleccionistas.

“(…) A menudo cometían enumerables infamias en gente humilde y quizá la mayor parte de familias honorables, sin dejar de tomar parte los presidentes municipales que siempre fueron caciques de aquel gobierno”, argumenta.

El grupo perteneciente al Teúl, que se llamaba Club Democrático Antirreeleccionista González Ortega, estaba integrado inicialmente por unos 80 hombres armados y era encabezado por Manuel Caloca Castañeda, dice el nieto. Cervantes era el vicepresidente.

Ambos, con el resto de los miembros, solían acudir a una cantina en el pueblo y al sonar en la grafonola la canción Club verde, los antirreeleccionistas sabían que tenían que reunirse en la casa de alguno de ellos para tomar acuerdos, platica Ignacio.

Cervantes era el único autorizado para poner la melodía que servía como un llamado, una clave privada, para que solo ellos estuvieran enterados de la inmediata reunión. 

Tenía un leal compañero, que siempre estuvo al tanto de las noticias que comprometieran su integridad física y era muy precavido.

Simón González dormía en el portillo de la casa del general con un rifle y dos caballos; estaba atento a los mensajes que alertaran de riesgo y si era necesario, él y Cervantes huían del lugar salvaguardando su vida, dice el nieto a Imagen.

El teulense participó en la lucha armada con Luis Moya y formó parte de la División del Centro, cuya formación impulsó, explica el profesor universitario Marco Antonio Flores Zavala, en su columna 1914.
Fin y principio de esta casa editorial.

Cobijado en esa agrupación, liderada por Pánfilo Natera, estuvo en el ataque a la capital zacatecana en junio de 1913; un mes después dirigiría un asalto a Fresnillo, dice el historiador.

Apoyado con 500 hombres, Cervantes levantó los rieles en la estación de Palmira, en Ojocaliente, para obstaculizar el paso de las tropas federales que viajan en tren hacia Zacatecas.

Era el 9 de junio de 1914, narra Flores Zavala en su libro, Antes de la batalla. Referencias sobre el acontecer de Zacatecas (agosto de 1910- junio de 1914).

En la Toma de Zacatecas tuvo como objetivo recuperar el Cerro de las Bolsas e impedir la salida de los federales por el camino a Guadalupe.

Como gobernador provisional, de noviembre de 1914 a enero de 1915, enfrentó el desequilibrio causado por la batalla.

Aún así, supo acumular logros, como la aprobación para construir la presa Excamé.

El hombre y la familia
Un hombre recto, estricto, precavido y siempre debido a su gente, enalteciendo al Teúl a donde quiera que fuera, es como el nieto del general define a José Trinidad Cervantes. 

Nunca dejaba de atender a la gente, pues a la hora de los alimentos prefería dejar “el plato a medias”, que ignorar a quienes lo visitaban para solicitarle algún favor o reconocerle.

Cuando le decían, “general, primero termine su comida”, respondía: “No, esta gente se arrima con temor, vergüenza y necesitamos ver en qué le podemos ayudar”, platica el nieto.

Era muy estricto; solía decir: “Aquí a las 2 de la tarde se sirve de comer y solo van a comer los que estén”, y cumplía su palabra.

Eran constantes sus salidas a la Ciudad de México por su papel de maderista. Cabalgaba hasta Guadalajara y de ahí tomaba el tren a la capital.

Eso despertó los celos de su esposa, María Vargas, quien insistentemente cuestionaba al acompañante del general con quién vivía allá o a quién veía.


Las ideas de María no eran tan disparatadas, dice Ignacio Cervantes González, pues se supo que tuvo al menos un hijo fuera del matrimonio, de nombre Emiliano. 

Aunque no recuerda con exactitud durante cuánto tiempo, Cervantes vivió en la Ciudad de México.
Cuando regresaba de visita a su pueblo, la gente lo recibía con un mucho cariño, por su labor de benefactor, incluso organizaban rodeos, como le gustaba.

Su nieto cuenta que ayudó con la construcción del antiguo sistema de agua, el cual corría por una línea de conducción de barro quemado.

El recuerdo inspirador
Pese a ser un familiar lejano, el exgobernador José Guadalupe Cervantes Corona se identificó en mucho con su tío José Trinidad.

“Mi papá estaba muy orgulloso de su tío y me platicaba mi papá, que le platicaba a su vez mi abuelo, que cuando el general se fue a la Revolución, mi abuelo se iba a ir con él, pero el caso es que mi abuelo era ranchero y en esas andaba cuando se quebró una pierna”, dice a Imagen Aurora Cervantes Rodríguez, hija del exgobernador zacatecano.

Teófilo Cervantes Llamas se lamentó toda su vida de no haber podido acompañar a su tío, primo de su padre, a la guerra civil. 

Las anécdotas compartidas por su abuelo, así como lo que llegó a conocer en vida sobre el general, sembraron en José Guadalupe el sueño de ser un militar.

“No pudo irse (al Ejército) porque mi abuelo murió cuando mi papá tenía 20 años, entonces tuvo que hacerse responsable de mi abuelita”, explica la exdiputada.

Alguna vez, cuando “ya andaba en la política”, José Guadalupe tuvo la oportunidad de hablar y conocer en persona al general, pues en ese entonces ya vivía en la Ciudad de México y no habían coincidido ni en el Teúl ni en Zacatecas.

Aunque la maestra de la Escuela de Trabajo Social tampoco conoció al militar, lo recuerda con orgullo por todo lo que le contó su abuelo Teófilo y su padre.

Se considera firme en los valores que ambos le inculcaron y que vienen de la familia Cervantes, entre los que están amar a la patria, ser justa y ayudar a los desprotegidos, y lo importante de la educación.
Siempre ha actuado como a ellos les hubiera gustado, sin tener de qué avergonzarse.

“Mi papá era, como todo hombre producto de su época, y además campesino, muy patriota en el sentido que inculcaba la escuela rural, era muy convencido de los valores de la Revolución Mexicana, los valores cívicos, la pertenencia a un pueblo”, destaca.

Un malestar mortal
La muerte sorprendió al general José Trinidad Cervantes a los 64 años.

Vivía en Zacatecas; se desempeñaba como jefe de guarnición, recuerda Ignacio Cervantes González.
“Yo conocí al asistente que lo cuidaba y me dijo que estaba sentado en el borde de la cama y le dijo, ‘ya acuéstame’. Lo ladió y empezó a pistajear (pestañear) y al poco tiempo murió”, dice.

El motivo, según el nieto, fueron unas papas que le hicieron daño y le provocaron una especie de fiebre intestinal.

José Trinidad Cervantes murió en la casa donde vivía en la capital zacatecana, cerca de la entonces presidencia municipal, en pleno Centro Histórico.

Fue sepultado en el Panteón de Herrera, pero años más tarde sus restos fueron exhumados.

Ignacio recuerda que fue en el periodo de gobierno de Pedro Ruiz González (1968-1974) cuando se decidió que los restos serían llevados al Mausoleo de las Personas Ilustres, en el Cerro de La Bufa.

Se le hizo un homenaje en el Congreso local y luego en la Plaza de Armas, frente al Palacio de Gobierno.

​Ignacio y su hermana Evalia son los únicos nietos sobrevivientes de la familia Cervantes Vargas.


Según un documento de la Secretaría de Guerra y Marina del país, Cervantes tuvo los siguientes grados militares:

Grados Militares: 

15 de marzo 1911: Ciudadano armado
17 de marzo 1911: Teniente
11 de abril 1911: Capitán segundo
16 de abril 1911: Capitán primero
6 de agosto 1911: Mayor
7 de junio 1913: Teniente Coronel
2 de agosto 1913: Coronel
18 de mayo 1914: General brigadier
15 de agosto 1915: General de brigada 




Comentarios
No existen comentarios aún
Accesa o regístrate para poder comentar

Lo más leído
Mineros enfrenta a los Alebrijes en la Fecha 4 del Ascenso MX
Aplicaciones


Servicios
$ Dolar
Compra 21.98
Venta 22.48
€uro
Compra 23.37
Venta 23.87

Multimedia



©Todos los derechos reservados
GRUPO EDITORIAL ZACATECAS, S.A. DE C.V.- De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la Publicación,
retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos de este portal.




Aviso de privacidad