Wednesday 22 de February de 2017

Hasta pronto, queridos lectores

Cicerón Muro Cabral      16 Dec 2016 12:45:58

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Dentro del campo de varias tesis filosóficas, pero sobre todo psicológicas, está muy presente el tema sobre los continuos ciclos en la vida. Un ciclo, podríamos pensar, son aquellas etapas en la vida de una persona en las que obviamente hay un principio y un fin; etapas en las que definitivamente debemos cerrar completamente, para iniciar otras.

Estimados lectores, si es que comúnmente han leído mis columnas a través de estos cuatro años, con alegría y tristeza quiero decirles que esta es mi última colaboración. La causa de tal decisión es mi partida a otra ciudad de nuestro país para hacer mis estudios de posgrados. 

Quiero agradecer con gran cariño, respeto y admiración al Licenciado Luis Enrique Mercado, un hombre que sin duda ha traído enormes cambios en nuestro estado y al que la historia lo tendrá presente, por darme este bello espacio donde fue posible transmitir mis pensamientos a miles de personas. También, a todo el equipo de Imagen Zacatecas que ha hecho posible que día a día miles de zacatecanos cuenten con la mejor información y con las mejores secciones de opinión del Estado.

Ustedes, queridos lectores, han ido observando a través de los años como mis posiciones y reflexiones han ido cambiando casi radicalmente. El cambio siempre es un bueno, y una persona que va cambiando en sus posiciones es una persona que está continuamente reflexionando, conociendo, leyendo, indagando; sólo los dogmáticos e ignorantes son los que siempre mantienen y defienden lo mismo con el paso de los años. No los mueve la búsqueda ni la reflexión. 

Como última idea, quisiera solamente mencionar, cómo debo recordar mi ciudad y mi estado. Muchas personas, en su limitado mundo de confort y alienación, andan alardeando sobre su “rostro de cantera y corazón de plata”, cuando en realidad es un rostro y un corazón (un Zacatecas) lleno de pobreza, desigualdad, violencia, donde mineras extranjeras acumulan nuestra riqueza natural (nuestra plata) sin dejarnos más que explotación laboral y contaminación ambiental, ¡donde hay niños muriendo de hambre!

Es ridículo que se enorgullezcan de su ciudad por unas cuantas calles y monumentos del centro histórico cuando en colonia aledañas hay niños que no pueden ir a la escuela y están trabajando, ¡se les debería caer la cara de vergüenza! 

Debemos sentirnos orgullosos de nuestra ciudad cuando haya instituciones justas que sirvan a la gente, cuando la desigualdad ya no exista más, cuando nuestra riqueza natural nos pertenezca y nos sirva, cuando todos los niños de nuestro estado puedan estudiar, comer y jugar. Recordaré mi ciudad y mi estado con tristeza, pero soñaré -y lucharé-por un Zacatecas justo, libre e igual, un Zacatecas donde la felicidad sea un derecho de todos.   




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