Tuesday 28 de February de 2017

El muerto al pozo  

Raúl Muñoz del Cojo      29 Oct 2016 13:12:52

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Los mexicanos organizamos toda una fiesta para celebrar a nuestros difuntos
Los mexicanos organizamos toda una fiesta para celebrar a nuestros difuntos
Si hacemos un poco de memoria y volteamos rápidamente a nuestra historia, veremos fácilmente que en el México prehispánico la muerte no era motivo de miedo; al contrario, era un honor morir y todavía mejor si la causa de esta era rendirle culto a un dios. 

Ese día y año con año,  los finados contaban con una ceremonia que servía para ayudarles a continuar su camino por el universo, ya que para ellos el dejar la tierra era un simple paso para cambiar de dimensión. 

A la llegada de los españoles y con la imposición de la religión católica, la mayoría de las celebraciones y tradiciones existentes para los muertos se prohibieron o modificaron, pero gracias a la insistencia de nuestros indígenas las adaptaron a lo permitido y lograron mantenerlas vivas. 

Afortunadamente podemos presumir que algo se hizo bien ya que después de 5 siglos y a pesar del cambio de las mismas, logramos un amalgama perfecto de tradiciones únicas de Día de Muertos que se celebran este 2 de noviembre a lo largo y ancho de nuestro México. 

Por si esto fuera poco no solo podemos vanagloriarnos de nuestro muy mexicano día de muertos, también le puedo enumerar algunas frases en donde hacemos mención sin empacho a morir o a algo relacionado con la muerte.

No me diga que no ha escuchado esta frase, el que por su gusto muere hasta la muerte le sabe,  o la de muertos y tragones están llenos los panteones.  

¿Quién no ha pedido una bien muerta? Refiriéndose a una cerveza por supuesto,  o dentro de nuestras pláticas de café ¿quien no menciona a un muertito diciendo que ya estiró la pata, colgó los tenis, se lo cargó la huesuda o chupó faros? Suena simpático y es curioso pero es cultural ser irreverentes y burlarnos de la muerte a toda hora. 

Entrando en materia y siguiendo con nuestras tradiciones, le mencionaré varios lugares en nuestro país donde le aseguro pasará estas fechas de una manera inolvidable. 

Aguascalientes celebra el tradicional día de muertos con el festival de las calaveras, donde se pretende rendir culto en una manera de fiesta a los que ya no se encuentran en este mundo. Este festival surge con el propósito de rendir homenaje al grabador José Guadalupe Posada, creador de La Catrina, una de las imágenes mas conocidas de México. 

El festival de las calaveras se lleva a cabo en la Isla de San Marcos, espacio dedicado a los grandes eventos de esta capital. Por una semana este escenario es testigo de una fiesta de color, alegría e ironía donde al unísono del homenaje a Posada, se toma en broma todo lo relacionado con dicho trance.

Dentro del repertorio de esta fiesta podemos encontrar conciertos, obras de teatro, eventos deportivos y exposiciones de arte entre otras cosas. 

En Campeche hay que visitar Pomuch, poblado que se encuentra a 65 kms de la capital del estado. Aquí la tradición de veneración a sus muertos es digna de mencionarse en este espacio, ya que vale la pena atestiguar la limpieza de huesos. 

Los pobladores de este lugar se organizan para el saneamiento de su panteón donde posteriormente arreglan en lo familiar las tumbas de sus seres queridos.  
 

Para aquellos cuerpos que cumplieron 3 y medio años de enterrados, la tradición les permite exhumar los huesos para “dar aire” a quienes fallecieron.

Todos los despojos se lavan cuidadosamente hasta quitar todo resto mientras el familiar platica con su difunto. Para blanquear este material óseo, ponen a hervir en una olla con cal los restos para que estén listos para el ritual. 

Limpios los huesos, los colocan en un osario de madera de 50 centímetros. Donde el fondo está cubierto por un manto de tela bordado. Para el 2 de noviembre, el difunto acude a su osario para disfrutar de los rezos y la comida que los familiares realizan en su honor. 

Si quiere ser parte de estas tradiciones se sugiere llegar 5 días antes del 2 de noviembre para ser testigos del ritual completo. 

Vivir una noche de muertos en Michoacán es algo irreal. La conquista española impuso a los Purépechas una religión que prohibía su ritual de muertos tan arraigado. Afortunadamente para todos, culminó todo en una interesante mezcla donde el concepto indígena de la muerte se entrelaza con las ideas cristianas del mas allá. 

En la zona del lago de Pátzcuaro y la isla de Janitzio a la caída de la tarde del 1 de noviembre, los vientos arrecian porque los espíritus regresan a sus casas de la tierra. 

Durante el día todo es una alegre celebración, pero  durante la noche el ambiente cambia radicalmente ya que los habitantes aparecen vestidos de negro con dulces, ofrendas y panes que dejan sobre las tumbas previamente adornadas, esto termina cuando ellos se sientan a platicar con sus difuntos. Durante toda esa noche se hace sonar una campana colocada en la entrada del panteón para convocar a las almas a esta gran ceremonia. 

Concluyo este viaje comentándole que la celebración del día de muertos refresca la memoria, y se concluye como un acto que privilegia el recuerdo sobre el olvido. Por esto para la UNESCO, la celebración de este día es una obra maestra del patrimonio oral e intangible le la humanidad. 

Agradezco a Grupo Expansión y a la Secretaría de Turismo Federal por las notas obtenidas de su publicación Día de muertos, el viaje continúa. Hasta la próxima. 

"Entrando en materia y 
siguiendo con nuestras 
tradiciones, le mencionaré 
varios lugares en nuestro país donde le aseguro que
pasará estas 
fechas de manera inolvidable ”




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