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Trotamundos
¿Titulitis o habilidades?
Raúl Muñoz del Cojo
~
22 de Septiembre del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




Leía esta semana en un blog turístico de Fernando Gallardo acerca del problema de la titulitis en el turismo español. Parece increíble pero los recientes escándalos sobre falsificación, plagio e invención de títulos universitarios delaten a simple vista la incapacidad de los funcionarismos españoles para adaptarse a la nueva realidad tecnológica y a las exigencias laborales del momento. 

Sonaron nombres como el de Cristina Cifuentes, presidente de la comunidad de Madrid o Carmen Montón, ministra de Sanidad quienes tuvieron que dimitir a sus puestos por supuestos fraudes en la Universidad Juan Carlos I. Y lo peor es que otros personajes de partidos y presidentes de gobierno han estado bajo las mismas sospechas en aquel país. 

¿Imagínese usted a Santo Domingo en España? Tal vez es momento de sugerir oportunidades de negocio a todas esas personas que trabajan en esa zona de la Ciudad de México. Para mala fortuna de los ibéricos, esta denominada titulitis no va enfocada al deseo de saber, está representa a algunas personas enquistadas en la cúspide del poder que remonta a mucho tiempo atrás. 

Las malas costumbres sociales de antaño en ese país daban a los nobles con sus títulos o a los militares un significado casi completo para una forma de vida, siendo hasta mediados del siglo 20 donde la nobleza de capa caída y sin guerras que ganar para los militares, cuando las licenciaturas universitarias hicieron su aparición. 

Y como la evolución sigue en estos días una licenciatura no lo es todo, ahora se requieren maestrías, doctorados, PhD o non plus ultras para que se destaquen los conocimientos de las personas. Esta forma de ver la vida se define como meritocracia y es característica de nuestra sociedad actual. 

Lo peor es que actualmente  el turismo requiere a personas capaces de convivir con la era digital donde la utilidad del trabajo humano ya no esta definida por su nivel de conocimientos, sino por la adaptación al proceso de aceleración tecnológica en la que vivimos y avanzamos de cara al futuro. 

Los requerimientos de la industria digital y la gestión de conocimientos pasan por exhibir y no en una curricula, sino en un cronograma de alguna aplicación, las titulaciones que acrediten nuestras competencias en las diferentes materias con las que nos tocará vincularnos a lo largo de nuestros días. 

Es verdaderamente preocupante la obsolescencia de los estudios turísticos en cada una de las instituciones que brindan esta clase de carreras ya que el futuro del turismo como tal está enfocado a otras maneras de enseñanza, aparte que en lugares como nuestro estado, es nulo el compromiso de la academia para formar a un buen profesionista. 

Es increíble que en esta época siga importando mucho mas la disciplina académica que las habilidades de los estudiantes en su campo de acción. 

Si está pensando que las carreras técnicas son la solución, le diré que también ya están totalmente fuera de foco puesto que en futuro, los emprendimientos relacionados con el turismo y los viajes, ocuparán a profesionales con competencias para hacer gestiones entre la experiencia del cliente y la colaboración primaria entre el hombre y la máquina. 

Considera Fernando Gallardo que es un verdadero despilfarro de tiempo y sacrificio el estudio, ya que en 4 años, los estudiantes pueden tener un mejor enfoque turístico si se deja atrás la manera caduca de educar. 

Definitivamente a nuestros nuevos profesionales turísticos no se les preguntará quienes son , sino que saben hacer así como cuales herramientas usarán para el desempeño de su trabajo. 

Me inquieta mucho el ver en nuestro país a personas de avanzada edad en los nuevos puestos estratégicos del nuevo presidente y por consiguiente la pregunta es obligada ¿estas personas fueron escogidos por lo que saben, por los títulos que ostentan o simplemente porque no hubo otra opción? Ojalá me equivoque, pero sin dudar de la capacidad de conocimientos de estas personalidades ¿tendrán sus habilidades al 100 para el reto laboral que afrontarán?
Finalmente preguntarle en confianza y viéndolo a un nivel mas micro. ¿Tiene usted un título universitario? ¿Está realmente preparado para un cambio de entorno drástico? ¿Sigue dispuesto a aprender? La realidad es que si queremos seguir en la jugada, deberemos de adaptarnos en poco tiempo a las necesidades del mercado. Simplemente considérelo, y si tiene algún documento falso no se exponga, no vale la pena. Hasta la próxima.