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Memoria viva
Dos monumentos “feos” de Zacatecas
Manuel González Ramírez
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08 de Agosto del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




Cortesía / La fuente de los conquistadores sufrió daños el pasado 31 de julio, mismos que ya están siendo atendidos.

Había una vez en Zacatecas dos monumentos erigidos con el sudor, el entusiasmo y el dinero de sus habitantes.

Uno de ellos conmemoraba ¡Los orígenes de la ciudad de Zacatecas! y, el otro, a un personaje de la historia nacional.

Sin embargo, cada vez que terminaban uno, se daban cuenta que les quedaba feo y lo sustituían… hasta que de aquellos dos monumentos feos sólo han quedado algunos vestigios, escombros, dinero tirado a la basura y un triste recuerdo.

Todo comenzó en 1928 cuando un grupo de zacatecanos deciden levantar un monumento al piloto Emilio Carranza, quien acababa de fallecer en un accidente aéreo tras haber logrado la hazaña de volar sin escalas a Nueva York.

El 18 de febrero de 1929, los promotores de la estatua acuden al Ayuntamiento de Zacatecas para informar que tienen el propósito de inaugurar el próximo 1º de mayo, el monumento que […] se levantará en esta ciudad al héroe de la aviación mexicana Emilio Carranza.

Informan que ya tenían en su poder el busto del personaje pero aún les faltaba el pedestal que tenía un costo de 354 pesos con 44 centavos, por lo cual solicitan que el cabildo aportara tal suma. Argumentan que, se trata de una obra de embellecimiento para la ciudad.

También aprovechan la oportunidad para informar a las autoridades capitalinas que, después del estudio de caso,  han tomado la decisión de situar el monumento en la bifurcación de las calles que había al término de la actual Avenida Hidalgo, es decir, donde ahora se ubica la Fuente de los Conquistadores.

El cabildo capitalino otorgó la autorización, la obra llegó a su fin y fue inaugurada. 

No obstante, poco les duraría el gusto porque el 22 de marzo de 1930, el periódico local Orientación publicó una nota donde se anunciaba que era necesario modificar el monumento a Emilio Carranza porque estaba muy feo. Y así ocurrió, al poco tiempo el busto del personaje desapareció de su lugar.

Fue reubicado al barrio de San José de la Montaña.

En 1946, surgió y se cristalizó la idea de realizar un monumento a los cuatro “fundadores” de Zacatecas, durante las fiestas del cuarto centenario de esta ciudad. 

Era una fuente sencilla, en cuya pila se erguían cuatro columnas que representaban a Juan de Tolosa, Diego de Ibarra, Baltasar Temiño de Bañuelos y Cristóbal de Oñate. 

Se le denominó Fuente de los Conquistadores, según consta en el decreto publicado el 7 de septiembre de 1946.

Unas décadas más tarde, un grupo de zacatecanos coincidió en que esos cuatro personajes merecían un monumento más bello que fuera acorde con la fisonomía del Centro Histórico. La suerte de la fuente estaba decidida. 

La desmontaron para luego colocarla en la Plazuela de García. En su lugar, instalaron la actual fuente de los Conquistadores.

La inauguración de esta fuente-monumento tuvo lugar en abril de 1982. Don Federico Sescosse Lejeune (qepd) y el arquitecto Raúl Toledo Farías participaron en el diseño y dirección de la obra.

El arquitecto Toledo realizó los dibujos, inspirado en las columnas estípites y otros elementos ornamentales de los retablos de la parroquia del Sagrario también conocido como templo de Santo Domingo. Los sillares fueron de cantera rosa que aportó Antonio Hernández y el trabajo de labrado estuvo a cargo del cantero Félix Muro, y lo realizó en el taller de cantería que estaba en lo que ahora es el Museo Rafael Coronel.

Y desde esa fecha ahí está nuestra emblemática fuente hasta que surja una persona a la que le no le guste y la reponga por una más “bella”.

Por lo pronto, habremos de apuntar que el pasado 31 de julio de 2018, esa fuente monumental sufrió el impacto de un autobús urbano de la Ruta 5, que destrozó la parte sur de la pila. Por instrucciones de la alcaldesa Judit Guerrero López ya se está reparando. Estará lista en unos días y tendrá un costo de cien mil pesos (que habrá de cubrir el responsable del accidente).

El encargado de los trabajos será el maestro cantero Félix Muro, quien tiene una experiencia de 45 años en el labrado de cantera y ha dejado testimonio de su talento en el templo de Nuestra Señora de Fátima, el Congreso del Estado y la catedral de Zacatecas, por mencionar algunos monumentos donde ha quedado huella de su obra.

Cronista de Zacatecas*