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El padre Juan, un nuevo pastor de almas que llena de alegría a un pueblo
Redacción
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07 de Julio del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




Cortesía / .
Cortesía / Juan Manuel Martínez Díaz

OJOCALIENTE.- El gozo, el júbilo y la esperanza invadieron a los ojocalentenses al presenciar la ordenación sacerdotal de Juan Martínez Estrada en el templo de Nuestra Señora de los Milagros.

Amigos y familiares acompañaron al ahora sacerdote y la más orgullosa era su madre, quien junto a sus hermanos: Gabriela, Elsa, Noé, Guadalupe, Marisol, Juan Carlos y Blanca, así como sus  sobrinos no pararon de llorar de la emoción.

La ceremonia religiosa empezó al mediodía y al ingreso del joven diácono los asistentes aplaudieron con gran alegría y él tomó asiento al lado de sus padres, mientras el coro entonaba el canto Pueblo de reyes. Enseguida ingresó el obispo Sigifredo Noriega Barceló y se dirigió a madre e hijo, e inició con la misa que fue concelebrada.

Los asistentes, en su mayoría jóvenes y personas que el presbítero ayudó y acompañó en su andar y que no dudaron en estar con él en el momento más importante de su vida, pues en sus ojos reflejaba la felicidad de recibir al espíritu santo.

La primera lectura fue del libro de Jeremías, mientras que el evangelio fue de San Juan y que versa sobre el amor de Dios y la elección del sacerdocio. “No son ustedes quienes me han elegido, soy yo quien los he elegido”.

El obispo inició con el rito de introducción en el que pronunció el nombre  de Juan Manuel Martínez Estrada y  pidió la presencia del que va a hacer cargo de presbítero.

El todavía diácono se acercó humildemente al altar y dijo presente.

Noriega Barceló agradeció a sus padres, hermanos y reconoció la labor del diácono en Arcoiris y el Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana, el coro Seguidores de Cristo, así como en cada actividad que realizó para dar a conocer el amor de Dios y en el que estuvo al servicio de los demás.

Agradeció también a todos los sacerdotes, iglesias y comunidades cristianas que con su entrega acompañaron a Martínez Estrada.

El obispo de Zacatecas refrendó que el 6 de julio, fecha en que Juan cumple 37 años, la ordenación sacerdotal la recibe como una respuesta del amor de Dios en su nuevo estado de vida.

Explicó que ahora, Juan amará sirviendo, con un amor sacramental y de manera incondicional y que habrá de ser un sacerdote creativo corriendo los riesgos de la fe y el amor.

Continuó el rito de la ordenación sacerdotal y Juan Manuel Estrada Dávila fue llamado nuevamente, el obispo Sigifredo Noriega Barceló con gran amor se dirigió a él y le dijo “querido hijo, antes de que entres en el orden de los presbíteros tengo que preguntarte si te quieres desempeñar siempre en la educación y sabiduría del misterio de la palabra y exposición de la fe católica”, a lo que él respondió sí quiero. También aceptó obediencia y respeto y su deseo de consagrarse a la gracia de Dios.

Enseguida se postró como símbolo de unidad y súplica, mientras los presentes se arrodillaron y cantaron la letanía de los santos.

Acto seguido, el  nuevo presbítero se incorporó y el obispo Sigifredo Noriega Barceló impuso sus manos sobre él y después cada uno de los sacerdotes presentes hizo lo mismo, mientras el sacerdote permaneció hincado el obispo siguió con la misa.

Posteriormente su madre le colocó la nueva estola y dos sacerdotes la casulla y el obispo le ungió las manos y después el nuevo sacerdote recibió la ofrenda del pueblo santo para presentar la luz y abrazó a su nueva familia sacerdotal. 

Luego ejerció por primera vez como sacerdote, frente a su nueva familia, en la misa concelebrada.

La misa concluyó con un detalle del Papa Francisco para el padre Juan y un fuerte aplauso para el nuevo sembrador de amor