×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Reflexiones
Hijos enjaulados
Isabel Orendain
~
22 de Junio del 2018 05:00 hrs
×


Compartir



Liga Corta




Cortesía / Más de 2 millones de niños y adolescentes padecen déficit de atención en México.

El otro día estaba platicando con unas personas que llevan 10 años viviendo en la playa y me contaron que ellos vivían en la Ciudad de México con sus dos hijos, uno de ellos está diagnosticado con déficit de atención y mientras vivieron en la ciudad lo corrían de todas las escuelas, no había semana en que no llamaran a la mamá para reportarlo pues siempre se portaba muy mal;  pero la maravilla fue cuando se cambiaron de ciudad pues todo cambió para bien, en especial su dinámica familiar porque al niño le empezó  a ir bien en la escuela y se acabó el desgaste de los regaños.

La explicación que ellos dan, es que cuando vivían en la ciudad el niño por lo mismo del tráfico y de las distancias enormes se la pasaba en el coche y en clases de recuperación de las materias, se la pasaba mucho tiempo encerrado en su casa; y al llegar a la playa la vida le cambió porque en las  tardes aparte de estudiar y hacer su tarea escolar tenía mucho tiempo libre y empezó a hacer deportes en el mar, tenía una tabla y se divertía en las olas, en fin, se sentía libre.

Dicen que en la ciudad su hijo estaba como enjaulado y su problema de déficit de atención se le acentuaba cada vez más, y al cambiarse a una vida más libre le fue mejor en la escuela, la dinámica de su casa se mejoró, lo mejor es que los papás y el otro hermano son mucho más felices porque el niño ya no es un problema.

Hay que reflexionar y ver que los niños con déficit de atención o sin déficit de atención, necesitan libertad en las tardes para jugar, para hacer algún deporte, y no nada más estar encerrados en sus casas estudiando a fuerzas o viendo videojuegos. 

Los papás tenemos que salir de nuestra zona de confort y buscar el bien de nuestros hijos porque encerrarlos los hace sentirse en una jaula, no son felices, no dan el resultado que pueden dar y alteran la dinámica familiar. Gracias a Dios la provincia todavía es lugar en donde los niños pueden estar más libres, no tenemos que llegar al grado de cambiarnos de la ciudad pero si analizar y ver que tan enjaulados están nuestros hijos, que tanto están felices y qué podemos hacer para mejorar la vida de todos.