×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Reflexiones
Querer ser protagonista
Isabel Orendain
~
18 de Mayo del 2018 05:00 hrs
×


Compartir



Liga Corta




Esto de querer ser protagonistas nos pasa a todos. Sin darnos cuenta muchas veces nos hemos metido de más en la vida de nuestros familiares, ya sea de nuestro cónyuge, de nuestros hijos, de nuestros nietos, de los miembros de nuestra familia política, y algunas veces hasta de nuestros amigos.

Todos tenemos derecho a vivir nuestra vida y nadie puede ni debe tomar nuestro lugar; ni nosotros podemos tomar el lugar de los otros. Todo debe ser en la justa medida, y sobretodo hay que ser muy inteligentes para saber qué opinar y qué aconsejar.

Uno de mis hijos el otro día me contó sus planea para el futuro poniéndome como condición que yo no le dijera a nadie. Sus planes me enorgullecen mucho y que más quisiera yo que compartirlo con mi familia y amigos, pero la verdad me ha costado mucho no podérselo contar a nadie. Yo estaba un poco molesta de la condición que me puso, pero después de varios días me cayó el veinte y me di cuenta que es su vida no la mía.

El es el protagonista, no yo, y tengo que respetar sus decisiones; me di cuenta de que al querer contar a los demás sus planes, lo que en el fondo quiero  es alimentar mi ego, es querer que me endulcen el oído y que me alaben a mi felicitándome por los logros de mi hijo; que me digan que que bien lo hemos educado, y muchos comentarios por el estilo.

Tengo una amiga que sufrió mucho de recién casada porque su suegra, que es viuda, quería ser la protagonista de todo. Al ser su esposo el único hijo, su mamá que estaba acostumbrada a decidir todo entre ellos, opinaba en todo y no tomaba en cuenta lo que mi amiga pensaba, es más, lo peor es que ni le preguntaba. Mi amiga muy inteligentemente sin querer agredir ni criticar a su suegra, hablo de ésto con su esposo y entre los tres arreglaron el problema.

Un profesor de una universidad, estaba contando que al ir a buscar estudiantes en los municipios  para darles becas,  se ha enfrentado con el problema de que a la mayoría de las mujeres no las dejan ir y les quitan la oportunidad de superarse y mejorar su calidad de vida. Esto es muy común entre los padres, querer decidir lo que estudien o lo que hagan sus hijos, y lo peor es que sin darse cuenta están truncando sus vidas y su felicidad. 

Cuantas veces un padre o una madre protagonista, aplasta la personalidad de su esposo o de sus hijos, de sus nueras o yernos y por querer siempre sobresalir desgasta el ambiente familiar, logrando la mayoría de las veces que los demás lo alucinen y huyan de él cada vez que pueden.

Hay que reflexionar y ver qué tanto somos así, qué tanto queremos sobresalir y analizar si  lo que está atrás de todo esto es nuestro egoísmo traducido en orgullo y soberbia. Muchas veces no nos damos cuenta de que actuamos así, y si alguien nos lo dice, por nuestra misma soberbia, ni caso le hacemos. 

Nosotros lo que tenemos que hacer es dejar a los demás en paz y vivir nuestra propia vida; ya pasamos por nuestras etapas y no podemos meternos así en la vida de los demás, queriendo ser los protagonistas de todo. Ya no somos ni estudiantes, ni recién  casados, lo único que está en nuestras manos es nuestra vida y nuestro presente, nuestra felicidad que es por lo que debemos de luchar.