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Reflexiones
Promiscuidad
Isabel Orendain
~
11 de Mayo del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




Cortesía / México es uno de los países con mayor taza de adolescentes embarazadas.

Está impresionante el porcentaje de madres solteras con hijos de distintas parejas que existe en nuestro país; el otro día estaba en la casa de mi cuñada y la señora que le ayuda en el quehacer acaba de tener su tercer hijo y cada uno es de diferente papá.

Me dice que en el pueblo donde vive todas acostumbran así, pues lo más común es que se vayan a vivir juntos los muchachos cuando están jóvenes y al poco tiempo se separan  y muchas veces las mujeres se quedan embarazadas.

Luego se juntan con otras parejas sin casarse y van teniendo  más hijos. Los datos de la encuesta intercensal del 2015 arrojan que una de cada cuatro mujeres adultas con hijos son jefas del hogar y la gran mayoría son madres solteras.

¿Qué pasa? ¿Por qué tanta promiscuidad y falta de valores? ¿Cuántos programas, series de televisión, películas, mensajes del celular tan corrientes y pornográficos se difunden por miles al día? ¿Qué estamos viendo los mexicanos? ¿Nos estamos dando cuenta de las consecuencias en la personalidad de estos hijos y del deterioro tan grande del tejido social?.

Las políticas de control de natalidad  no han servido para nada, es más ni la famosa píldora del día después que con tanta hormona nada más daña la salud de las mujeres y de la cual yo estoy totalmente en contra, ha ayudado a este gran problema; por cierto tengo una amiga que tiene una farmacia y me dice que: ¡es lo que más vende!

Hay que reflexionar y ver que la educación sexual no está dando resultados óptimos en nuestro país, reflexionar que la culpa es tanto de las familias como de las escuelas pues muy pocas veces promueven la castidad entre los niños y jóvenes; como de la propaganda tan desacertada de  nuestros organismos de salud y de las imposiciones de las organizaciones internacionales como la ONU qué promueven el uso descarado de anticonceptivos.

Un gran ejemplo que deberíamos de seguir es Uganda en donde el SIDA, que allí  como en toda África es una enfermedad mortífera, se ha reducido desde 1992 al 50% gracias a que  en lugar de promover anticonceptivos,  éste país valientemente y en contra de la ONU,  se ha dedicado a promover políticas sanitarias con valores como la abstinencia, la castidad y la fidelidad matrimonial.