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Historias de Lobos
Mi delito... tener que dejarlo
Ivonne Nava García
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25 de Marzo del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




En la actualidad, las familias conformadas por un solo progenitor están ganando cada vez más terreno. El índice de divorcios o separaciones aumenta y con ello también las valientes mujeres que día a día se esfuerzan para sacar solas a sus hijos adelante.

Desgraciadamente aunque alguno de los cónyuges quisiera seguir con el matrimonio, hay casos en los que las circunstancias de convivencia ponen en riesgo la integridad y salud emocional de los miembros de la familia.

Esta historia es de una mujer que a pesar de circunstancias adversas no solo logró salir adelante ella, sino que a sus 4 hijos les da lo mejor.

Matrimonio

Me casé con él cuando tenía 17 años. Yo vivía con mi abuelita porque soy hija de madre soltera.

Mi mamá se fue a trabajar al otro lado desde que yo nací. Ella nos mandaba lo que necesitábamos. Nunca me faltó nada.

A él lo conocí en una fiesta, me llevaba 10 años. Ya no me dejó ni seguir estudiando, me pidió y nos casamos.

Yo nunca había trabajado, pero él ganaba bien, tenía un buen trabajo en gobierno federal. Tuvimos 4 hijos seguiditos. Era muy difícil para mí.

Apenas me daba abasto para atenderlos a todos. El solo se dedicaba a trabajar y a tomar.

Yo me he encargado por completo de los hijos. No me imaginé que tuviera un problema tan grave con la bebida. Eso fue lo que nos arruinó la vida.

Lagunas mentales

Él nunca se acordaba de lo que hacía estando borracho. Yo creo que sus amigos nada más le seguían la corriente porque él era el que pagaba todo. Su vicio también incluía meterse a la zona de tolerancia.

Cuando llegaba me ofendía, me golpeaba y me decía que venía de con las “güilas”. Se ponía a decirme literalmente todo lo que hacía con ellas. Eran unas vulgaridades que no puedo ni repetir.

Le fui perdiendo el amor, la verdad me daba asco él como hombre, más aún porque me obligaba a cumplirle como su mujer.

Muchas de esas veces fueron a fuerzas, yo no gritaba ni nada por mis hijos.  Después le reclamaba todo lo que me decía y el juraba que yo estaba inventando todo que nunca el haría ni diría nada de esas cosas. Se transformaba en otra persona.

Inventaba cosas que según el yo hacía y decía. Era como vivir con 2 o 3 personas diferentes. A veces duraba días sin asistir a la casa. De repente llegaba como si nada pasara. Otras veces llegaba en la madrugada, yo ni lo sentía.

Alcoholismo

El día que decidí dejarlo fue porque mi hijo el mayor lo encontró en el baño. Mi hijo se levantó a media noche y su padre estaba dormido en el piso.

Mi hijo pensó que estaba muerto porque su padre no solo estaba orinado, sino que estaba dormido en su vómito. Mi niño tenía solo 6 años.

No era la primera vez que eso sucedía, para mí no era novedad, pero que mis hijos lo vieran y que se asustaran tanto, me hizo reaccionar. 

Cuando escuché los gritos de mi hijo me levanté corriendo y estaba ahí, paradito, llorando y me decía que su papi estaba muerto.

Esa escena ya la había visto en otras ocasiones pero sin mi niño. Su alcoholismo era demasiado. No podía permitir que mis hijos crecieran viendo eso.

Infierno

Los verdaderos problemas empezaron cuando lo dejé. Todo esto se ha convertido en un infierno para mí. Me dijo que si lo quería dejar me las arreglara como fuera. Desde entonces eso hago.

No me ha querido dar el divorcio, tampoco nos pasa pensión y tampoco viene a ver a sus hijos. Cambia constantemente su número de celular y duramos meses sin saber de él. Cuando yo no lo llamó él nos busca.

Pero por si algo lo localizo en su trabajo, se vuelve otra vez escurridizo, se esconde, no sabemos nada de él, nos apaga el celular, no nos contesta. Ni siquiera sabemos en donde vive. Se cambia a cada rato de casa.

La verdad yo no sé qué le pasa. De repente se acuerda de sus hijos y les llama. Habla menos de 5 minutos con ellos. Les dice que me pasen el teléfono y es para estarme ofendiendo y diciendo un montón de groserías.

Si le cuelgo luego manda mensajes ofensivos y me dice que por mi orgullo mis hijos no lo ven. Pero él no los busca.

Promoví un juicio de alimentos para mis hijos. Se presentó a la audiencia llorando por que le descontarían para sus hijos. Solo quiso dar el 10 por ciento de lo que gana.

Son 900 pesos a la quincena para 4 niños. Él promovió un juicio para sacarnos de la casa. Dijo que el terreno era de un tío y que tenía problemas por eso y que la casa ya era de ese tío. Nos desalojaron.

Nos lo hemos topado en la calle y nos desconoce, se hace que no nos ve. Y luego tiene el descaro de llamar para reclamar que porque ando en la calle.

Fuerza de voluntad

Ha sido muy difícil para mí primero, cuando estaba con él, soportar todo eso que vivíamos. Y después, sin casa y sin dinero me fui a vivir a la casa de mi abuelita. Ella me ha ayudado para salir adelante.

Me puse a trabajar de empleada. El sueldo era muy poquito. A veces ni siquiera me alcanzaba para pagar los camiones para llevar a mis hijos a la escuela y yo irme al trabajo.

Como nada más había terminado la secundaria no me daban mejores trabajos.

Me puse a estudiar la prepa y luego me puse a estudiar belleza. Como pude he ido saliendo adelante. 

Puse mi estética con ayuda de mi madre que me mando poquito dinero para los muebles.

De ahí estoy manteniendo a mis hijos y a mi abuelita. Nos ayudamos también con algo que nos manda mi mamá. Ella en el otro lado es cocinera.

Este hombre terminó por quedarse sin trabajo. Lo corrieron por sus constantes borracheras. El descaro completo fue cuando vino a pedir dinero. Me daban ganas de patearlo. Me dio tanta lástima.

Qué bueno que mis hijos no estaban para que no lo vieran en ese estado. Tengo a mis hijos y a mi abuelita en el seguro, yo me pago también mi seguro social.

La casa de la que nos sacó la renta y de eso vive. Él vive en casa de sus papás.

Pidió pensión alimenticia para él

Me denunció por violencia familiar, dijo que porque maltrataba y les pegaba a mis hijos. Quería que le dieran a los niños y que yo le pasara pensión para ellos a él.

Y todo su problema era que yo no le quise dar dinero. Hasta eso hizo por medio del juzgado. Decir que estaba enfermo del hígado y que como aún estábamos casados yo le tenía que dar dinero.

No puedo entender como son las cosas. Tuve que comprobar cada centavo que me ganaba y en que me lo gastaba para que vieran que yo no le podía pasar dinero y aun así lo tuve que dar de alta en el seguro social para que se atienda.

Que decirles a los hijos cuando preguntan por su padre.

Quiero que me respondan, porque ese hombre me demandó porque según él, no lo dejo ver a sus hijos, cuando él no los busca, no llama, siempre está esperando a que nosotros lo busquemos. Si no sé en dónde está que les digo a mis hijos.

Yo les miento para que no sufran. Les digo que su padre está trabajando fuera de la ciudad. Siempre les digo eso.

Los más grandes saben que no es verdad, pero no dicen nada. Si les digo la verdad dirá que estoy hablando mal de él y que los estoy poniendo en su contra para que no lo quieran.

 Eso también fue a hacer al juzgado porque mis hijos, los 2 más grandes no lo quieren ver.

Luego los mandaron llamar para que los revisara un psicólogo para que el dijera sí yo los manipulaba para que no quisieran a su padre.

Nada más me faltaba que dijera que sí y me quitaran a mis hijos. No sé cómo quitármelo de encima. Después de todo el daño que nos ha hecho, el queda como una víctima.