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Trotamundos
Gracias totales
Raúl Muñoz del Cojo
~
09 de Diciembre del 2017 05:00 hrs
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Liga Corta




Hoy y como cada vez que un miembro importante de mi familia recibe el llamado del creador, me gusta en su honor dedicar este espacio sabatino a su memoria, por lo que antes de comenzar y para no hacer de esta una triste historia, quiero explicarle el porqué del título de esta columna. 

Hace algunos años tuve la oportunidad de ver en un medio electrónico el último de los conciertos  de uno de los mejores exponentes del rock en nuestro idioma; si usted no es de esa generación que vio el nacimiento de esta moda, estoy seguro no sabe que le hablo de Soda Stereo. 

Al comenzar su actuación Cerati preguntó a los asistentes si estaban preparados para una noche larga, donde después de una favorable respuesta por un público eufórico dieron paso a todo su repertorio; Al terminar el vocalista dijo lo siguiente: No solo hubiéramos sido nada sin ustedes, sino con toda la gente que estuvo alrededor desde nuestro comienzo, algunos siguen hasta hoy. Gracias... totales !

Después de escuchar ese final; y como es de bien nacidos el ser agradecido, adopté esas palabras para ocasiones especiales donde un simple gracias o un muchas gracias se quedan cortos como expresión. 

Mi relato comienza cuando era niño y acudía con Fito mi cuñado a su casa, no era una costumbre muy frecuente ya que el tenía su grupo de amistades y yo el mío pero como en todos los lugares que no son grandes, la amistad siempre prevalece y mas cuando uno se junta para divertirse. 

A pesar de que no eran visitas muy tranquilas, la Señora Hilda siempre estaba presente y no faltó nunca la cortesía de la invitación a comer o cenar sin importar la cantidad de niños y jóvenes presentes, no hubo día en que en esa mesa de la cocina se quedara alguien sin lugar. Crecimos, salimos de Fresnillo a estudiar, regresamos y las atenciones nunca cambiaron. 

Ya viviendo aquí e integrado en la vida económica local me topé con Lidia para pedir un patrocinio de un evento que tendríamos. Lo mejor de esto fue que además de lograr el objetivo, me reencontré con Lidia quien me flechó a primer instancia. 

Que agradable era ir a ver a mi novia, donde aparte de recibir su cariño y atenciones, la Señora Hilda siempre estaba presente con una sonrisa; respetuosa, muy amable y amorosa como siempre.

Que increíble fue el  descubrir con el paso del tiempo el pilar que representaba para esa familia. De las cosas que siempre me llamaron la atención era el pendiente de sus nietos porque la abuela no estuviera sola. 

Nunca importaron las travesuras que le hicieran, ella siempre los recibía con un amor indescriptible. Siempre escuchaba halagos para quien se parara frente a ella. Sus sobrinas, hijas y nietas eran las mas bonitas y sus hijos, sobrinos y nietos los mas guapos, así pasó el tiempo y las cosas no cambiaron. 

Hace casi trece años tuve una de las pruebas mas difíciles que la vida ha puesto frente a mi. Mi esposa estuvo muy delicada de salud y estuvimos a punto de perderla.

Era impresionante la devoción de mi suegra y el pendiente porque su hija sanara. Un ejemplo la fortaleza que ella representó en esos momentos de mi vida. Si bien el apoyo de mis padres y hermana fue muy importante, el complemento que ella aportó junto con sus hijos ha sido de lo mejor que he recibido por parte de ellos. 

El salir de esa situación formó un lazo aun mas poderoso con ella y la llegada de mi hijo fue  la cereza del pastel. Sigo impresionado del cariño que le mostró a pesar de los nietos que le anteceden, de lo solidaria que fue con nosotros siempre y el amor que le brindaba a su pajarito como cariñosamente le decía. 

Posterior a Raúl llegaron varios nietos mas así como bisnietos y créame que hasta el último momento, el amor que les daba a todos parecía no tener fin. 

Por increíble que parezca, en las comidas familiares siempre nos hacía algo especial a cada uno de nosotros; a los niños lo que les gustaba y a nosotros también. Cada año para las navidades preparaba galletas de las cuales nos regalaba una charola a cada familia, estas siempre llevaban mas pastas de las que nos gustaban que ninguna. En lo personal puedo presumirles que recibía un plato de trufas especialmente para un servidor. 

Así como lo describo transcurrió una parte de mi  infancia, noviazgo y matrimonio y gracias a esto, siempre estaré agradecido con Dios y la vida por haberme puesto en el camino de la Señora Hilda. 

Finalmente se que su recuerdo perdurará para siempre, el reto será que las nuevas generaciones valoremos el legado y sepamos mantenerlo como a usted le gustaba. Por esto y mucho mas Señora Hilda Gomez de Bonilla gracias totales, la vamos a extrañar mucho. Hasta la próxima.