×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Historia documental de Zacatecas
Boticarios se resisten a aplicar el nuevo reglamento
María Auxilio Maldonado Romero
~
18 de Julio del 2017 00:00 hrs
×


Compartir



Liga Corta




Cortesía / Farmacia Chito Carrillo.

Continuando con el tema de salud que se abordó la colaboración pasada hoy trataremos la resistencia a la aplicación de la reglamentación municipal  en la farmacéutica zacatecana, expresada en un manuscrito del año de 1878.


Cabe señalar que los cambios en el  tema no eran tan sencillos de implementar, ya que los farmacéuticos se negaban a acatar las disposiciones oficiales que pretendían modificar sus hábitos de trabajo, argumentando que eran inconvenientes tanto para ellos como para los pacientes y usuarios.


En la actualidad se han resuelto algunos problemas como es el caso de los horarios de servicio de las farmacias, ahora ya la gran mayoría laboran las 24 horas, lo que permite conseguir medicamentos en el momento que se necesiten y existe una gran variedad de medicinas para la atención de un sinfín de enfermedades. 


“Zacatecas 1878.
Al Supremo Gobierno del Estado...
Los que suscribimos, mayores de edad, farmacéuticos, de esta vecindad, ante el Supremo Gobierno del Estado, con el respeto debido y como mejor proceda, exponemos: que el Reglamento de Policía expedido por la Asamblea de esta Municipalidad el treinta y uno de diciembre del año próximo pasado contiene algunos artículos, relativos a las boticas, que son inconvenientes para el público y que lastiman nuestros intereses y vulneran las garantías que nos otorga la ley fundamental; por lo que, haciendo una breve y concisa narración de las razones porque afirmamos tales asertos, pedimos la derogación de aquellos artículos.


El artículo 122 del Reglamento previene que en las boticas se despache a cualquiera hora de la noche bajo pena de multa.


Como en esos establecimientos se requiere, en el despacho, la vigilancia de profesor titulado, la disposición mencionada nos obliga a un trabajo sin tregua, imposible para todo ser humano, que necesita indispensablemente consagrar algunas horas al reposo: esta dificultad no podría evitarse con que en cada botica se erigiera el empleo de dos profesores, porque para su sostenimiento habría que erogar gastos que no cubre cada despacho, ni puede soportar el capital destinado a cada uno de ellos; y además tal exigencia equivaldría a privarnos de ejercer libremente nuestra profesión que como lícita y honesta la abrazamos por estar garantizada por las leyes...


Si la Asamblea juzga que el servicio nocturno voluntario de los establecimientos particulares de boticas, es insuficiente para satisfacer las necesidades de la población, lo cual no creemos, la Respetable Asamblea estará en su derecho para crear de sus fondos, establecimientos para la satisfacción de esa exigencia, pero nunca para decretar la prestación forzosa de nuestros servicios profesionales.


El artículo 132 exige una imposibilidad moral y la violación  de secretos que la ley y la razón miran como sagrados. Este artículo previene que en el libro recetario se asiente el nombre de la casa para donde son las medicinas.


La imposibilidad está en que los compradores quieran decirlo, o en que los informes que den sean verídicos, sin que esto pueda evitarse por parte de las boticas, porque no habiendo ley que pene la falta de verdad en los declarantes compradores, y ley que constituya a los boticarios en autoridades inquisitoriales, el resultado de la investigación será en su mayor parte sin ningún valor ni provecho positivo”.

 

AHEZ. Fondo: Ayuntamiento de Zacatecas. Serie: Seguridad Pública. Caja 2. Año: 1878.

Directora del Archivo Histórico
del Estado de Zacatecas