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Trotamundos
¿Informal, ilegal o parejo?
Raúl Muñoz del Cojo
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08 de Julio del 2017 00:00 hrs
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Liga Corta




Antes de comenzar comparto con usted,  vemos definiciones de las palabras que comprenden el título de esta aportación para continuar con temas de discusión actúales vividos hace pocos días en nuestro México y que afectan de alguna manera al mercado turístico en general. 
Informal: Persona que no cumple con los compromisos establecidos con alguien o algo. Que no está sujeto a reglas protocolarias, ceremoniales o solemnes, trato propio entre amigos o familiares. 
Ilegal: Que no está permitido por la ley. Persona u organización que está en una situación que va en contra de la misma. 
Parejo: Que es igual o muy parecido a otros. 
Desde hace algún tiempo he visto en los cristales de la parte de atrás de los taxis de la capital la leyenda  “Fuera Uber”.
 Es tal el descontento de este gremio que llegó a desmanes en la Cámara de diputados del estado para que no se aprobara la ley que reglamentaría este servicio en nuestra capital. 
Para los que no saben, Uber es una aplicación que puede bajar a su celular con la que llamará a un vehículo para llevarlo a un destino seleccionado de la ciudad donde se encuentre. 
Curiosamente el origen de esta aplicación se da para mejorar el pésimo servicio otorgado por los taxis en la ciudad de San Francisco, California.
La primer idea fue compartir los gastos de un coche, plaza de estacionamiento y chofer al que llamarían cuando necesitaran por medio de una app. Cabe mencionar que lo que terminaron haciendo fue un poco más amplio. 
Resumiendo esta historia, en el 2009 comenzaron a trabajar con el prototipo de la aplicación y le llamaron UberCab. Este nombre es de fácil explicación ya que el superhombre de Nietzsche en alemán es ubermensch. En inglés el prefijo de uber es para indicar que algo es mejor. 
En 2010 comenzaron a hacer pruebas con solo tres autos en Nueva York y en octubre del mismo año comenzaron sus primeras amenazas legales, ya que el Ayuntamiento de San Francisco los acusó de hacerse pasar por una compañía de taxis que no era. 
Gracias a esto cambiaron su nombre a Uber y en diciembre del 2014, una ronda de inversión valoró a esta empresa en 41 mil millones de dólares. 
Cambiando de aplicación, pero no de tema, le comento que a los hoteleros nos toca competir contra una aplicación llamada AirBnB, la cual para muchos es el Uber de las propiedades hoteleras. 
La historia de esta nace cuando a dos compañeros de departamento no les alcanza para pagar su renta. La solución a su problema la vieron rentando tres colchones de piso y ofreciendo el desayuno a huéspedes por medio de internet. Desarrollaron esto, comenzaron a tener clientes y no solo alcanzaron a pagar su renta, sino que obtuvieron ingresos adicionales por el concepto. 
La evolución tuvo que llegar. Invitaron a un socio co-fundador que les ayudó con el software de la web. Comenzaron a sacar fotos de las propiedades interesadas para la renta, crecieron y fue todo igual hasta que una banda contrató una casa completa. Desde ese momento hasta la fecha esta idea de sacarlos de un apuro económico se convirtió en una aplicación que trajo como consecuencia a una empresa muy rentable. 
Actualmente AirBnB es la “cadena hotelera” que más cuartos maneja sin ser dueña de ninguna propiedad en el mundo. En el 2014 esta aplicación fue valuada en 10 billones de dólares. 
La legalidad de estas aplicaciones ha sido fuertemente cuestionada a nivel mundial, ya que el uso de las mismas y efectividad de ellas han hecho mella en gremios muy antiguos. 
Por ejemplo, hace tiempo en Londres, Inglaterra, surgió la polémica de los vehículos usados por Uber y los famosos Black cabs, verdaderos íconos del transporte en Inglaterra. 
La controversia se dio porque para poder tener una licencia de ese servicio en aquella capital hay que pasar un sinnúmero de requisitos muy complicados para los solicitantes. 
De la misma forma hay que comprar el vehículo típico para poder ser chofer de taxi, por lo que el gremio como era de esperarse puso el grito en el cielo. 
Por fortuna, para los usuarios de Uber no se suspendió el servicio ya que es mucho más barato y complementó la demanda que era necesario cubrir. Cabe mencionar que si es usuario de Uber, el servicio se factura automáticamente. 
Si le hablo de mi estado no entiendo la postura de los taxistas, ya que por lo general en México, las concesiones se otorgan sin ningún examen de este tipo. 
Me queda claro que lo que les duele es ver que se les vaya un mercado cautivo que tienen descuidado y otorgando un pésimo servicio, además de que la mayoría no factura y cobran lo que quieren. Por esto le pregunto nuevamente ¿cuál de las dos partes es la irregular o ilegal?
El caso de Airbnb para nosotros los hoteleros es totalmente diferente, ya que no queremos que desaparezca, solo queremos se regule, paguen sus impuestos como nosotros  y que se le de la certeza al cliente que contrata un servicio de calidad. 
Para los que nos dedicamos a la industria de la hospitalidad, una aplicación así trabaja totalmente fuera de la ley, ya que no tributa ni sigue ninguna regulación que es obligatoria. Resumiendo el tema, la aplicación antes mencionada trabaja bajo la ilegalidad que el abismo legal le permite.    
Finalmente comentarle que lo mas sano para todos  es que el camino que se transita sea parejo para todos pero como siempre usted decide con quien trabaja, si con lo ilegal o con lo bien establecido. Hasta la próxima.