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De mis apuntes
La crónica perdida
Carlos López Gámez
~
30 de Julio del 2016 15:43 hrs
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Liga Corta




Un testimonio periodístico firmado por Francisco Guadiana que data del año de 1930 reseña una amplia entrevista al Sr. Bruno Hernández quien desempeñaba como alcalde de esta municipalidad, impuesto por el Gobernador Luis R. Reyes. Por cierto de esta localidad.

El periodista narra desde los precisos instantes en que arriba a la población viajando por caminos vecinales.

Al filo del mediodía llega al rico mineral en horas cuando el comercio y oficinas públicas cierran sus puertas. Observa que en la comunidad se respira tranquilidad y confianza donde sus hospitalarios habitantes se entregan diariamente con pasión al trabajo.

Se cita que ante la difícil situación económica que asola al país, este pueblo tiene vida propia y anotaba que la miseria no alcanza niveles de preocupación.

El periodista escribe con optimismo su llegada al hotel donde recibe una sorpresa que le resulta agradable por el aspecto y aseo sorprendente, así como atención desmedida del propietario, agregando en la crónica “contra lo usual en hoteles de otras partes”.

Con relación a la entrevista con el Munícipe, éste le informa de la administración pública. Le califica como un funcionario inteligente, prudente y modesto. Al referirse a su labor el alcalde manifiesta: “Esto y aquello es obra de la cooperación de todos los buenos elementos de este municipio y del apoyo que he recibido de todas las clases que forman la sociedad. Pues tengo la obligación de cumplir con mi deber”. (Lo expresado por Bruno Hernández no se compara para nada con los tiempos modernos).

Seguidamente se describe la presencia y participación de la gendarmería, agrupación que la encuentra bien uniformada. Sus elementos reciben continuamente la obligada instrucción e impartición de conocimientos para el cumplimiento de su deber.

En el ramo de finanzas se afirma que todos los empleados municipales puntualmente perciben su paga. Entre otras cosas se destaca el pago de todos los adeudos de anteriores administraciones con relación al destino de recursos para mejoras de los servicios públicos.

Entre líneas se hace mención que el funcionario público es enemigo de apropiarse de obras ajenas y memos hacerse bombo. (Ya no los hacen como antes).

En 1930 bajo la gestoría del alcalde se procedió a la formación de importantes y necesarias agrupaciones, por ejemplo la Junta de Mejoras Materiales, Unidad Sanitaria y el Subcomité de protección a la infancia.

En la primera figuran hombre de negocios, comerciantes y profesionistas, en la segunda con elementos de igual valer y en la tercera por distinguidas damas y señoritas de la sociedad minera nombrando a la señora Eloísa H. de Hernández, esposa del prestigiado doctor Don Catarino Hernández. 

Bruno Hernández promovió y realizó el primer campo de aterrizaje de aviones (Soriana). Fue inaugurado por el General Anacleto López, jefe de Operaciones Militares del Estado . El evento fue el 6 de abril de 1930.

Entre otras labores y “para despertar el espíritu cívico de los niños y el respeto a quienes han servido a la patria sacrificando su vida”, se cambió el nombre de la calle Tacuba (Juárez ahora) por la de Emilio Carranza.

En esa administración se procedió a la ampliación del segundo nivel del antiguo presidio para ubicar oficinas de la Presidencia Municipal  destinando el primer y segundo patio para la cárcel distrital, la cual estuvo en funciones hasta el año de 1986 al construirse el CERESO.

Se destaca además que esta administración destinó los recursos necesarios para continuar con el proyecto relativo a la construcción del puente “Chilitos” que era sumamente necesario para la nueva vía de comunicación entre este mineral y la capital del estado.

En el artículo se dan a conocer los nombres de los principales funcionarios del gabinete municipal, entre ellos a Luis R. Vásquez, como jefe del Departamento de Estadística Municipal: David Fuentes, ayudante del presidente y jefe del Departamento de Tráfico y Alberto Romo, secretario municipal. Por su parte los integrantes de la Junta Patriótica  eran el profesor José F. Villagrana, Carlos Salas y J. Merced Santoyo.

De acuerdo a la conformación del gabinete en aquellos lejanos años, nos hemos dado cuenta que por regla general lo integraban personas de los diferentes sectores de la comunidad, resaltando a reconocidos profesionistas, comerciantes y ciudadanos ejemplares.

Pero, hay una mancha en su administración. BH ordenó la demolición del Obelisco que fue dañado por un rayo. No logró su propósito.

Agregamos dos fotografías que nos proporcionaron nuestros lectores. Una de ellas es la imagen de cómo era el patio principal de la Presidencia Municipal y la otra del puente de Chilitos.