Sunday 22 de January de 2017

Las vivencias de don Tobías

Carlos López Gámez      20 Jan 2017 21:20:40

En esta ocasión me he permitido abundar aunque de manera breve de d. Tobías Carrillo Campos. Sin lugar a dudas, él es parte de la historia local, no tan solo de la barriada en que naciera y habitara durante años, sino que es un auténtico cronista del acontecer cotidiano de este pueblo desde los veinte del siglo pasado hasta los más de tres lustros del siglo 21.

A d. Tobías Carrillo Campos le hemos conocido y tratado de hace años. De él nos hemos enterado de lo que desconocíamos de nuestra comuna. Nos ha transmitido cuantas veces que conversamos de lo que es el amor a la tierra que nos ha visto nacer, crecer y reproducirnos. Es una persona creyente y respetuosa de nuestras tradiciones, principalmente de principios y valores. 

En un manuscrito que nos obsequió hace años escribió algunas de sus vivencias. Un extracto de ellas las plasmó en un libro de su autoría que tituló: De mis recuerdos

Él nació el 2 de noviembre de 1923 en el rancho Porfías de este Municipio. Sus padres fueron Pablo Carrillo Solís y Anacleta Campos de Santiago.

Por cierto, el Centro de Investigaciones Históricas de Fresnillo, A.C. conjuntamente con el patronato de la Feria de Fresnillo presidido por el licenciado Jesús Antonio Bonilla Elizondo en el trienio del ingeniero Rodolfo Monreal Ávila, apoyó totalmente la propuesta de respaldar la iniciativa de escritores locales para editar sus obras, entre ellos d. Tobías, d. Lupe Acuña, Rafael Pinedo y quién esto se escribe.

Cada vez que tenemos la oportunidad de conversar con nuestros personajes de este día y dando respuesta de inmediato y con lucidez a nuestras reiteradas preguntas sobre diversos acontecimientos que se empiezan a olvidar, nos regresaba en cuestión de minutos al remoto pasado y nos recordaba que él fue el testigo presencial, cuando pequeño, del enfrentamiento entre grupos armados que tuvieron como campo de batalla las Huertas de los Escobar.

Se refería a los hechos ocurridos en los primeros años de los treinta cuando Fresnillo tuvo “dos presidentes municipales”. Guillermo López Werkle del PNR se declaraba ganador de las elecciones; por su parte Rodolfo López Piz del partido Demócrata Independiente hacia lo mismo. El primero ocupó el edificio municipal, el segundo una casona del Barrio Del Sulfato.

Para dirimir las asperezas se formaron dos grupos de personas armadas enfrentándose en las huertas que ubicaríamos en la actualidad entre la calle Guadalupe (donde está la bomba que extraía agua de un pozo para abasto de la comuna). En este tiempo era una llanura entre la llamada colonia Luis G Ledesma (colonia del Patrocinio antes Barrio de Guadalupe). En el Presente le llamaríamos colonia Esparza.

D. Tobías lo deja claro en su libro porque nos dice: jamás olvidaré, porque toda la dispersa barriada vivió intensos momentos de temor y angustia. Recuerda que entre las calles, conocidas en la actualidad como Cuitláhuac, Zaragoza y González Ortega, fue abatido a balazos el campesino Antonio Esparza, cuyos restos mortales fueron velados en una vivienda que ubicaríamos al frente de la primer Escuela Progreso.

Otros recuerdos: La actuación de los famosos trapecistas Conocidos como Las Águilas Humanas en el interior del teatro Echeverría donde se instalaron los trapecios a la altura de la última grada y sin red de protección. Eran los hermanos Esqueda.

Desde luego nos participa que mucho de lo que le tocó vivir en el presente solamente quedan vagos recuerdos, por ejemplo: La vendimia de los famosos perones de Trujillo se realizaba en la calle Juan Bautista (20 de Noviembre) desde La Estrella hasta la Rosas Moreno. Cada año llegaban de las huertas de Trujillo numerosos carretones con el fruto de gran demanda en la población.

En el año de 1941 llamó poderosamente la atención de los fresnillenses el aterrizaje forzoso de una avioneta cerca del primer campo aéreo municipal (en las inmediaciones del panteón Santa Teresa). Recordó que la tripulación no sufrió rasguño alguno y cuando se abasteció de combustible y se disponía a emprender el vuelo, un curioso se acercó imprudentemente a la hélice sufriendo la amputación de un brazo.

Luego nos habla de una falsa alarmante que estuvo a punto de causar una tragedia, resulta que en el cine Echeverría se proyectaba la película El Tesoro de Tarzán. El público cinéfilo llenó a su capacidad el recinto. En Plena función empezaron a brotar grandes cantidades de humo negro y pestilente de la cabina de proyección. El público visiblemente alarmado gritaba: ¡El cine se quema!

Al escucharse el grito desesperado, de inmediato los asistentes emprendieron, de manera atropellada, su salida. Por fortuna nadie resultó herido. Las causas: El rollo de película se estaba quemando. Los hechos ocurrieron en 1943.







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Carlos López Gámez
Inició como periodista en los años 60, su amplio conocimiento acerca del municipio le permitió colaborar en medios impresos y electrónicos donde fue titular en diversos programas. Por su naturaleza inquieta e investigadora se apasionó en descubrir la historia de Fresnillo y fundó con grupos de amigos cercanos la Asociación de Fresnillo de Estudios Históricos y Actividades Culturales (Afehyac), así como el Centro de Investigaciones Históricas de Fresnillo.
fresnillo@imagenzac.com.mx
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